Los restos de Sandro recibían el cariño de sus seguidores que desde las 13 pasaban por el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación, donde se realizaba el velatorio, a expresar su último adiós.

Los restos de Sandro recibían el cariño de sus seguidores que desde las 13 pasaban por el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación, donde se realizaba el velatorio, a expresar su último adiós.
Cientos de admiradores del popular cantante, fallecido ayer en Mendoza a los 64 años, se dieron cita en el Congreso con muestras de congoja ante el féretro, presidido por un crucifijo y cubierto con un manto de seda plateado.
Sin la presencia de cámaras fotográficas ni de TV y sin ningún lugar para la prensa, la despedida del astro fallecido anoche en Mendoza se realizaba en una ceremonia que, a tono con su vida, se orientaba a sus íntimos y al público que lo ungió en ídolo popular.
De hecho, la organización familiar que dirigió el operativo para despedir a Roberto Sánchez previó dos ingresos al palacio legislativo: uno para el público y otro para famosos y personalidades.
En el Salón de los Pasos Perdidos fueron depositadas las primeras coronas de flores: la del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, la del empresario y productor Aldo Aresi y familia, la de Olga, esposa de Sandro, y la del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.(Télam).-



