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Otra noche de furia en EEUU por el asesinato de Floyd

La madrugada del domingo fue la peor en 50 años. Hubo cientos de negocios saqueados y de autos quemados en todo el país, de costa a costa.

Lunes 01 de Junio de 2020

Ciudades de todo Estados Unidos cubrieron ayer sus ventanas con tablones, limpiaron los vidrios rotos de las calles y eliminaron grafitis, después de que parecía que la noche de protestas más violenta vivida en el país en medio siglo se extendería una nueva jornada de descontento provocado por otro asesinato de una persona de raza negra a manos de la policía. Hoy se cumple una semana del nuevo crimen policial, que fue grabado minuto a minuto por un peatón. El policía autor del homicidio fue detenido y sus colegas que participaron del hecho fueron despedidos, pero estas medidas no resultaron suficientes para los manifestantes, que continuaron saliendo a las calles de todo el país. Ayer había al menos 30 ciudades con toque de queda y 12 Estados que habían convocado a la Guardia Nacional, una fuerza armada semiprofesional que puede ser convocada por los gobernadores. La impresionante destrucción de bienes causada en todo el país la noche del sábado y que ayer se registro con cámaras, impactó fuertemente en la opinión pública. Este caos se produce además en pleno auge del coronavirus, con Estados Unidos como el país más afectado del mundo.

Los disturbios desencadenados por la muerte de George Floyd en Minneapolis a manos de un policía blanco que le aplastó el cuello con una rodilla, no sólo estremecieron a las calles de Nueva York y Los Ángeles, sino de docenas de comunidades de menores dimensiones como Fargo, Dakota del Norte, y Lincoln, Nebraska. Los daños se extendieron incluso a edificios en las cercanías de la Casa Blanca.

Las manifestaciones pacíficas en las que participaron miles de personas el sábado se convirtieron por la noche en disturbios, saqueos y actos de violencia, que incluyeron decenas de autos de policía quemados, comercios saqueados y objetos arrojados a los policías. La respuesta de los agentes varió de moderada a agresiva, y en ocasiones se recurrió a gases lacrimógenos y balas de goma. En la larga y violenta noche del sábado se registró al menos un muerto, además de cientos de arrestos y heridos leves en ambos bandos. La ola de vandalismo destruyó desde bancos y grandes tiendas en California a pequeños comercios en ciudades del interior del Medio Oeste. La evaluación de daños es imposible de hacer por el momento pero claramente está en el orden de muchos miles de millones de dólares solo para lo registrado el sábado y madrugada del domingo.

Manifestantes pacíficos exhortaron a poner fin a la violencia, asegurando que únicamente obstaculiza las exigencias para que se haga justicia y se apliquen reformas. "Sólo perjudica a la causa'', dijo Danielle Outlaw, comisionada del Departamento de Policía de Filadelfia, en donde más de 200 personas fueron arrestadas en medio de incendios y saqueos en distintos puntos de la ciudad.

La indignación por el racismo policial sumó un caso más a una serie de muertes recientes para avivar el descontento. Al crónico tema de la violencia racista de la policía se suma ahora el desempleo generado por el coronavirus. Estados Unidos pasó de un 3,5 por ciento de desempleo en febrero a 14.7 por ciento en mayo. Esto significa que 40 millones de estadounidenses se encuentran sin trabajo. El seguro de desempleo cubre a la mayoría de ellos, pero el impacto es muy fuerte en los hogares. La población negra sufre más que otras las crisis, dado que su nivel de ingresos es menor al promedio.

Tres meses antes de Floyd, Ahmaud Arbery fue asesinado a tiros mientras trotaba por la calle. Un padre y su hijo, ambos blancos, enfrentan cargos. Un mes antes, policías antinarcóticos de Louisville le dispararon ocho veces a la trabajadora de emergencias médicas Breonna Taylor en la puerta de su casa. No encontraron drogas. Todas las víctimas eran afroamericanas.

A esto se suma la ansiedad de meses de confinamiento a causa de la pandemia, que ha afectado de manera desproporcionada a las comunidades de color, no sólo en términos de infecciones sino también en cuanto a la pérdida de empleos y problemas económicos.

A las manifestaciones pacíficas sucedieron actos de vandalismo. Ayer muchos comerciantes "blindaron" sus negocios

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