El investigador Carlos Ravera, de 64 años, murió ayer en el Instituto del Quemado de Córdoba, con lo cual ya son tres las víctimas fatales por las explosiones en un predio de la Universidad Nacional de Río Cuarto.

El investigador Carlos Ravera, de 64 años, murió ayer en el Instituto del Quemado de Córdoba, con lo cual ya son tres las víctimas fatales por las explosiones en un predio de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
El director del hospital, Carlos Simón, informó ayer que Ravera "falleció esta mañana a las 7.30, luego de que su estado de salud se complicara a raíz de las gravísimas quemaduras que presentaba en el 80 por ciento de su cuerpo".
La muerte de Ravera elevó el número de víctimas que provocó el accidente, dado que la semana pasada murieron la docente Lilian Giacomelli, de 42 años, y el estudiante Juan Politano, de 21. "En las últimas 48 horas (Ravera) tenía un compromiso renal que no había podido ser recuperado con los fármacos", explicó el médico.
Las explosiones ocurrieron el miércoles de la semana pasada en la planta piloto de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto cuando aparentemente se rompió un tambor con hexano, un solvente orgánico altamente volátil e inflamable.
Desde entonces, se encuentran internados en el Instituto del Quemado de la capital provincial el investigador Damián Cardarelli, de 43 años, el docente a cargo del grupo de investi gadores, Miguel Angel Mattea, y la investigadora Gladys Baralle de Simona.
El director médico del hospital dijo también que "se empezó un proceso con Mattea y con Baralle para tratar de revertir el estado de coma farmacológico que tienen y hasta ahora están respondiendo".
En tanto, dijo que "con Cardarelli desde el sábado se le están haciendo injertos de piel".
"Pero —aclaró— todos los pacientes están en estado crítico, ninguno está fuera de peligro". Por su parte, Sebastián Murello, trabajador de una empresa aceitera de la localidad de General Deheza, Córdoba, se encuentra internado en el Nuevo Hospital de Río Cuarto, al igual que Diego Bonassa, perteneciente a una empresa de Rosario. l (DyN)


Por Facundo Borrego

