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Los toreros se sienten amenazados y se movilizan rompiendo viejas costumbres

Reclamo poco habitual en España. Dicen que se sienten perseguidos, que se vulneran sus derechos. Y llaman a la movilización frente a los antitaurinos, que ganan fuerza. 

Domingo 30 de Agosto de 2015

No es habitual en España escuchar a un torero hablar sobre política. Tampoco protagonizar una protesta. Pero en los últimos tiempos, los matadores lo están haciendo. Dicen que se sienten perseguidos, que se vulneran sus derechos. Y llaman a la movilización frente a los antitaurinos, que ganan fuerza.

   “Salgamos del armario y llenemos las plazas y las calles, que son tan nuestras como de los prohibicionistas”. El llamamiento lo hizo Sebastián Castella, que en agosto envió una carta a los directores de los medios de comunicación más importantes del país denunciando una persecución política e ideológica a los toreros. “No podemos permanecer callados mientras nos atacan y juegan con nosotros”.

   De cara al otoño español, una vez finalizada la temporada, los toreros quieren movilizarse en defensa de la tauromaquia y para denunciar la persecución de la que aseguran que están siendo víctimas, según confirmaron a dpa fuentes del sector.

   Se ha barajado una manifestación el 12 de octubre, fiesta nacional en España, pero parece que la fecha no sería buena porque a algunos los pillaría toreando ese día. “La fecha aún no está fijada, pero que habrá una manifestación es casi seguro”, dijeron las fuentes.

   El movimiento antitaurino ha ido ganando fuerza en los últimos años y está convencido de que España se encuentra ante el comienzo del fin de un maltrato animal convertido en fiesta. La abolición de los toros en Cataluña, en vigor desde 2012, fue un hito, aunque respondió más al deseo de acabar con un espectáculo español que a un planteamiento animalista.

   Las protestas antitaurinas han aumentado y encuentran eco mediático. “Siempre ha habido antitaurinos, pero el acoso que sufrimos de un tiempo a esta parte es mucho mayor. Vienen a provocar”, cuenta a dpa el banderillero Jesús Montes.

   “Las manifestaciones antes de una corrida están a la orden del día. Hay mucha tensión. Nos llaman asesinos. Pero lo que nosotros hacemos es cultura”, dice. Relata cómo este verano insultaron a su cuadrilla en el hotel en el que se hospedaba antes de una corrida. Y se queja de que cada vez hay más casos de antitaurinos que saltan al ruedo.

   Le pasó al torero Morante de la Puebla este agosto en Marbella. A la muerte del segundo toro, dos antitaurinos se lanzaron a la arena y fueron reducidos por su cuadrilla ante lo que calificó de pasividad policial. Uno de los espontáneos fue el holandés Peter Hansen, conocido ya en España por varias acciones de ese tipo. Como protesta, Morante se negó a matar a su siguiente toro.

   Unos días antes, el diestro había protagonizado otra acción de denuncia. En un acto a favor de la asistencia de los niños a los toros, apareció con un disfraz de lince ibérico sobre el traje de luces. “Me siento como un lince, en peligro de extinción ante las amenazas a la fiesta”, dijo.

   La irrupción de Podemos —contrario a los toros— y su entrada en gobiernos municipales tras las elecciones de mayo ha reabierto el debate sobre la tauromaquia, alentado a los antitaurinos. Este verano, las fiestas patronales de algunas localidades se quedaron sin festejos taurinos porque los gobiernos de izquierdas formados tras los comicios retiraron subvenciones.

   Manuel Díaz “El Cordobés” ha arremetido directamente contra Podemos y su líder, Pablo Iglesias. “Son especialistas en cargarse cosas y agravar los problemas”, dijo el diestro en la radio, donde reveló que el propio Iglesias le dijo un día que no le gustaban los toros. “Ni a mí los chavistas”, le respondió.

   Poco tiempo después coincidieron en una entrega de premios y se dirigió a él: “Señor Iglesias, aquí tenemos que comer todos. Unos matan corderos, otros cochinillos y otros matamos toros”.

   El número de corridas de toros comenzó a descender antes del nacimiento de Podemos. Según los datos del Ministerio de Cultura, cayeron de 953 en 2007 a 398 en 2014. El sector dice que se recuperarán porque ese descenso se ha debido a la crisis económica.

   La tauromaquia “no es de izquierdas ni de derechas”, dice Castella. En esta legislatura, sin embargo, los taurinos han tenido en el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy su principal apoyo político.

   La formación gobernante respaldó la tauromaquia en el Parlamento, devolvió las corridas de toros a la televisión pública, de la que desaparecieron durante el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, impulsó el primer congreso internacional sobre el tema y pidió a la Unesco que incluya la tauromaquia en la lista de Patrimonio de la Humanidad, entre otras medidas.

   El sector pide más. Quiere un blindaje político. Lo reclamará con su movilización en los próximos meses, ante los comicios generales de finales de año que pueden cambiar el color del gobierno.

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