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Le ganó la pulseada al Covid-19 y festejó sus 100 años con la familia

Marcos Becerra vive en San Luis, atravesó el coronavirus sin compliaciones y celebró su cumpleaños rodeado de sus afectos

Martes 27 de Abril de 2021

Marcos Becerra fetejó y con ganas. Y no es para menos, no solo logró vencer al Covid-19, enfermedad que atravesó sin mayores compelicaciones, sino que además festejó sus 100 años en compañía de sus seres querido, en excelente estado de salud y muy contento.

Vive en el barrio Liberad, en la ciudad de San Luis, tiene seis hermanos y creció en el campo. Su familia, que compartió con él la celebración de su cumpleaños, lo describió como un hombre tranquilo, de buen humor y con una salud de hierro, a su edad no toma medicamentos ni usa anteojos.

“Fui criado en el campo, siempre atrás de las chivas y las ovejas. Teníamos vacas y muchos animales y cuando crecimos eso nos sirvió para saber cuidarlos. Hasta los 20 años estuve con mis padres y después me fui al servicio militar”, contó Becerra en declaraciones a El Diario.

Después de cumplir con el servicio militar, puso su propio negocio, siempre quiso trabajar en forma independiente y tener sus propios ingresos. “Estuve un año y pico, pero no funcionó y se fundió, así que me fui de empleado a otro negocio por un tiempo”, recordó .

Junto a su compañera de la vida Ramona Pizarro, tuvo dos hijos. Al agrandarse la familia, buscó otro ingreso económico y trabajó como albañil, oficio que cultivó con entusiasmo hasta la jubilación. Hoy, ya retirado, disfruta de su casa y cuando hace falta hace algún arreglo.

“No sé describir con palabras lo que siento, es algo realmente inexplicable. Desde pequeños nos enseñó a ser responsables y a tener en cuenta que debíamos estudiar y trabajar para que tengamos lo nuestro, con el sacrificio que eso conlleva", comentó emocionada su hija Elda, y agregó: "Por eso nos hubiese encantado hacerle una fiesta en esta ocasión para devolverle, aunque sea un poquito de lo que nos dio, pero no se puede”.

Ramón, su otro hijo, dijo que su padre era un hombre tranquilo, amable y solidario. “Cien años no se cumplen siempre, es atípico, y que haya pasado la enfermedad y esté bien para nosotros es un milagro. No toma remedios para la presión ni para ninguna otra cosa. Le cuesta un poco comer, le gustan las sopas, el pollo y el asado, que justamente le haremos con una torta que le prepararon sus nietos. Y también a veces se toma un vasito de fernet”, reveló cómplice.

Marcos, además de sus hijos, tiene seis nietos y doce bisnietos, una familia grande, como siempre soñó. Todos, concientes de los riesgos que implica la pandemia, toman todos los recaudos del caso cuando van a visitarlo. “No se puede hacer nada, hay que cuidarse mucho, así que primero hay que pasar la pandemia”, contó Marcos.

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