Italia practicará una barrera digital para evitar que gestores puedan sacar turnos online de trámite de ciudadanía para después venderlos. Un negocio que va de los 400 dólares a los 1.500 euros por cada cita consular.

“Quienes sacan turnos para argentinos desde afuera del país en general son gestores”, afirmó Tirelli sobre las artimañas existentes.
Italia practicará una barrera digital para evitar que gestores puedan sacar turnos online de trámite de ciudadanía para después venderlos. Un negocio que va de los 400 dólares a los 1.500 euros por cada cita consular.
Franco Tirelli, el diputado italo rosarino del Movimiento Asociativo Italianos en el Exterior (Maie), presentó un pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia y obtuvo la respuesta: esta traba de seguridad, con el paso de los días, blindaría el Prenot@mi, el sistema para sacar los turnos.
Argentina, gracias a las gestiones de Tirelli y también de Mario Borghese, italo cordobés y senador de la República Italiana, figura ahora como país prioritario para que arriben más empleados consulares y se agilice la cola para que los descendientes de italianos puedan tramitar la ciudadanía.
El martes pasado llegó la última respuesta desde Italia. “Insistimos sobre el Prenot@mi, que no funciona, funciona mal o colapsa en Argentina por la cantidad de gente que quiere un turno. Nos dicen: «No estamos recibiendo quejas de otros países». Pero en otros países no hay la misma cantidad de descendientes de italianos buscando tramitar la ciudadanía”, dijo Tirelli al diario Clarín.
En Brasil (el diputado acaba de volver de un encuentro en ese país) la altísima demanda también genera este cuello de botella. “Pero salvo en el consulado de San Pablo, donde se puede tardar 10 años en obtener la ciudadanía, en Argentina estamos peor”, señaló Tirelli.
No hay datos públicos sobre la cantidad de argentinos con turno en mano para presentar la carpeta en un consulado del país. Y es imposible saber cuántas intentan acceder a ese turno a nivel nacional. El MAIE estima que hay entre 13 y 14 millones de argentinos en condiciones de iniciar el trámite.
Pero el diputado da por primera vez números de lo que pasa en el consulado de Rosario. Esto permite ver el panorama nacional, porque nuestra región, con 155 mil ciudadanos italianos, es la segunda circunscripción con más trámites de Argentina, después de Buenos Aires, y la tercera en Sudamérica.
“En Rosario sólo se habilitan cinco turnos por semana, los jueves a las ocho de la noche. Se conectan unas 50 mil personas. Además, en la crisis del 2001, con el clima de la gente que se quería ir, ese consulado tenía 18 empleados. Ahora, con el mismo clima, tiene 10. Los que están tienen que hacer su trabajo y suplir el de los que ya no están”, ilustró Tirelli también a Clarín.
“A toda esa gente conectándose a la vez para sacar turnos en todos los consulados, hay que sumarles los gestores con la tecnología para quedarse con los turnos y venderlos. Cobran fortuna por un servicio que es gratuito. Nos costó un tiempo que en Italia comprendan lo que pasaba en Argentina. Hace dos meses el senador Borghese pudo presentarlo desde el Senado, con cuestiones técnicas y sugerencias”, explicó.
Cortar la “mafia”
“Hicimos un estudio con ingenieros informáticos. Demostramos que estando en Italia es 500 veces más rápida la velocidad para sacar un turno para el pasaporte en un consulado de Argentina, que estando en Argentina. Por eso, una de las sugerencias fue que se le dé la posibilidad al consulado de verificar el IP desde dónde se sacó el turno”. Así, si ese IP está afuera de Argentina, podría cancelarse.
La dirección IP funciona como el documento de identidad del dispositivo. Es como una “patente” o “matrícula”. No hay dos IP iguales.
“Si era una persona que realmente estaba fuera del país, de viaje, y sacó el turno estando afuera, se va a acercar al consulado a preguntar por qué se lo cancelaron. En líneas generales, quienes sacan turnos desde afuera son gestores”.
Menciona Venezuela y Sudáfrica como los países desde donde salta la mayoría de los IP que sacan turnos para después venderlos. Es todo un negocio.
El senador Borghese, sin eufemismos, en X (antes Twitter) habla de una “mafia de los turnos”.
No hay que pensar siempre en gestores devenidos en hackers que, conectados desde esos países, mueven frenéticamente los dedos sobre el teclado cuando se habilitan las citas consulares para quedarse con los turnos del Prenot@mi. Son programas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores estaba obligado a dar respuesta a una Interrogación (el pedido de los legisladores italo argentinos). “Pero podría haber sido una ambigua, un ’bueno, estamos viendo qué hacer’. Nos dieron una solución. No podemos dar detalles, para que los estafadores no la reviertan con otros sistemas informáticos”, se atajó Tirelli.
“Investigaron, se asesoraron con empresas que identifican estos mecanismos virtuales y nos dijeron que desde la semana pasada pusieron distintas trabas en el sistema de turnos, sobre todo en Argentina, Brasil y Uruguay, para que no proliferen estas estafas de los gestores”.



Por Nicolás Maggi
