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¿Qué cambio climático? La crisis económica sepulta los esfuerzos ecologistas

Podría llamársela la cuarta crisis. Mientras que el colapso de las instituciones financieras hunde a las naciones ricas en la recesión y los países en desarrollo luchan con los crecientes costes de la energía y los alimentos, la necesidad antes urgente de frenar el calentamiento global parece haber pasado a segundo plano.

Lunes 13 de Octubre de 2008

Washington.- Podría llamársela la cuarta crisis. Mientras que el colapso de las instituciones financieras hunde a las naciones ricas en la recesión y los países en desarrollo luchan con los crecientes costes de la energía y los alimentos, la necesidad antes urgente de frenar el calentamiento global parece haber pasado a segundo plano.

Apenas el año pasado, toda cumbre mundial y regional ponía el cambio climático al tope de la agenda. Ahora eso parece algo muy lejano.

Reunidos para el encuentro anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), los ministros de Finanzas del mundo prometieron el fin de semana en Washington hacer todo lo necesario para estabilizar los mercados financieros.

El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, advirtió sin embargo a las naciones ricas que no olviden “la otra crisis”. Unos 100 millones de personas han caído en la pobreza a causa de los precios más altos de los alimentos y la gasolina, que provocaron disturbios en una decena de países del planeta.

Todo ello deja congelado (valga la paradoja) el tema del cambio climático.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, reconoció que hay “un riesgo de distracción” y recriminó que el colapso del crédito podría haberse evitado si la gente hubiese hecho frente a las nubes de la crisis hace unos años.

“Una de las lecciones de la crisis actual es que se tienen que prever estas cosas”, aseguró Zoellick a la prensa el domingo. “No hay dudas de que el cambio climático es un problema hoy y lo será mañana”.

La crisis financiera, que comenzó con la explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, se extendió a todos los rincones del mundo y ahora está teniendo impacto también en el sector del clima.

Los inversores privados, temerosos de toda apuesta arriesgada, se alejan de los proyectos de protección climática y energéticos en el mundo en desarrollo.

“Se han reducido definitivamente las fuentes de financiación en los mercados emergentes”, afirmó Rashad Kaldany, vicepresidente de infraestructura de la Corporación Financiera Internacional, el brazo de inversiones del Banco Mundial.

El interés de los gigantes de la banca comercial -algunos de los cuales sufren una falta crónica de capital por su exposición a los créditos hipotecarios estadounidenses que se desmoronaron- ha “disminuido muy considerablemente” en las recientes semanas, según Kaldany.

Todos se preguntan ahora cuánto durará la sequía financiera. El impacto sobre la energía limpia y los proyectos de protección climática es tan incierto como en el resto de los sectores afectados por la crisis.

Mientras tanto, el BM espera que dos nuevos fondos para el clima ayuden a superar la brecha.

El Comité de Desarrollo del banco aprobó el domingo formalmente los Fondos de Inversión en el Clima (FIC), que los funcionarios esperan sirvan para ayudar a los países pobres a invertir en tecnologías limpias y fortalecer sus defensas ante el cambio climático.

El ministro mexicano de Finanzas, Agustín Calleri, que dirige el Comité de Desarrollo, afirmó que los funcionarios siguen conscientes de la “urgencia” en frenar el calentamiento global y que han enfrentado ya algunos de sus efectos visibles.

El BM ha recolectado unos 6.100 millones de dólares en donaciones de los gobiernos para este fin. La entidad aumentó asimismo su propio presupuesto para proyectos de energía limpia en más de un 80 por ciento.

Incluso con financiación pública, Kaldany dijo que hay que pensar de forma “realista” que algunas iniciativas serán recortadas en los próximos meses. Sencillamente no hay suficiente dinero disponible del sector privado, que el BM estima tiene que financiar en torno al 86 por ciento de los proyectos climáticos en el futuro.

El tema ocupará asimismo a los 27 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea en su cumbre de este miércoles en Bruselas, ya que en diciembre comienzan en Poznan, Polonia, las nuevas negociaciones para un acuerdo sobre clima que sustituya al Protocolo de Kioto.

Europa -hasta ahora a la vanguardia- quiere tener para entonces acordado su paquete sobre el clima para hablar con una sola voz. La firma del tratado será en diciembre de 2009 en Copenhague. Pero también aquí la crisis hace mella en las intenciones ecologistas de los estados.

De hecho, los peligros del calentamiento global se han vuelto más graves, si cabe, que el año pasado, cuando el cambio climático era una preocupación mundial.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático ha advertido en una serie de informes en 2007 que los gobiernos tienen hasta 2015 para comenzar a revertir la tendencia en aumento de los gases de efecto invernadero, si quieren evitar las peores consecuencias del cambio climático.

“El cambio climático no esperará a que se resuelva la crisis financiera”, declaró J. Warren Evans, director del departamento de medio ambiente del BM. “Tenemos que redoblar nuestros esfuerzos para ayudar a la adaptación, no ralentizarlos”.(DPA)

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