La Rioja.- Unas 150 familias de La Rioja debieron ser asistidas por Defensa Civil
a causa de las inundaciones provocadas por un fuerte temporal de lluvia y viento que azotó a casi
toda la provincia esta madrugada, luego de dos días de mal tiempo, lo que generó también
desmoronamientos, y el colapso de los desagües.
La lluvia, que llegó a la provincia después de una larga sequía, marcó los festejos de Navidad,
ya que comenzó durante la noche del 23 y duró hasta esta madrugada, cuando arreció el temporal.
Solamente anoche, se informó, habían caído 53 milímetros de lluvia, en tanto que el viento fue
especialmente violento, al haber alcanzado ráfagas superiores a los 70 kilómetros por hora.
Como consecuencia del temporal los desagües de las ciudades, especialmente en la capital, no
dieron abasto, se produjeron daños en viviendas, muchas de las cuales quedaron inundadas, lo que
obligó a Defensa Civil a asistir a los sectores de la población afectados, incluso durante la misma
Nochebuena.
Esa repartición precisó hoy que debió asistir con colchones, plásticos y alimentos a 120
familias. En tanto, hubo 32 grupos familiares que se autoevacuaron debido a que sus casas quedaron
anegadas, informó Fabián Tapia, titular de Defensa Civil.
“Recibimos la Navidad trabajando y ayudando a las familias que requerían de nuestra
asistencia”, manifestó Tapia.
Los cortes de energía y la imposibilidad de transitar calles no pavimentadas agravaron la
situación, sobre todo en los sectores norte y este de la capital provincial. En el interior de la
provincia las precipitaciones y el viento habían comenzado el pasado domingo.
Ráfagas de unos 100 kilómetros por hora, además de fuertes lluvias y granizo, volaron los techos
de algunas viviendas rurales, ubicadas en el paraje La Brea, cerca de la ciudad de La Rioja.
En tanto, anoche la ruta provincial que conecta la ciudad de La Rioja con Sanagasta, atravesando
la cadena montañosa del Velasco, quedó interrumpida porque en la zona cayeron alrededor de 78
milímetros. En Chamical y Chilecito se produjo la caída de granizo, mientras en la ciudad de Chepes
cayeron un total de 45 milímetros de agua.
En Famatina crecieron los ríos de alta montaña y fue afectada con desmoronamientos parciales de
los cerros la ruta nacional 78. La lluvia había mermado hoy, aunque continuaba en algunas zonas de
la provincia. Esta mañana, el Ministro de Desarrollo Social provincial, Délfor Brizuela, aseguró
que la situación estaba “controlada”, pero el Servicio Meteorológico prevé que hasta el
viernes continuarán produciéndose lluvias. (DyN)