La catastrófica situación creada por el temporal de nieve que ha impedido a millones de trabajadores regresar a sus hogares para celebrar el año nuevo chino continúa empeorando en el gigante asiático, y los pronósticos anuncian aun más nieve.
La nieve caída anoche obligó a cerrar el principal puerto de Shanghai, mientras que otros dos aeropuertos suspendieron actividades en la vecina provincia de Zhejiang.
Las autoridades llevan ocho días intentando ayudar a los más de 5,8 millones de pasajeros de trenes que permanecen varados a regresar a sus casas antes del 7 de febrero, cuando se celebra el año nuevo local. Se trata del peor invierno en medio siglo.
El pronóstico meteorológico prevé que el temporal dure por lo menos una semana más.
Zhou Min, portavoz del Ministerio de Asuntos Civiles, dijo anoche que la nieve ya ha causado pérdidas económicas por un valor superior a los 7.500 millones de dólares.
El temporal también acabó con la vida de al menos 60 personas, forzó a unas 1,8 millón de persona a ser realojadas, destruyó 223.000 viviendas y dañó otras 862.000. Estas cifras no incluyen decenas de muertos producidos en accidentes de tráfico relacionados con el temporal.
El gobierno chino ha desplegado más de 300.000 soldados y casi 1,1 millón de reservistas del Ejército y la Armada para mover el tránsito y garantizar el suministro de energía.
Cerca de 5.000 trabajadores han estado reparando cables eléctricos congelados que van hacia Chenzhou, con algunos soldados disparando subametralladoras para romper el hielo que oculta los cables, según Xinhua.
Los precios de la comida están subiendo agudamente a causa del caos climático. El costo de un almuerzo envasado había doblado su precio a 10 yuan.

































