El gobierno chileno descartó ayer versiones de que podría anticiparse el rescate de los 33 mineros atrapados en un refugio subterráneo de una mina de oro y cobre en Copiapó, en el norte del país, en el cual estima que permanecerán entre 3 y 4 meses.
“La información técnica es sumamente clara: el plazo que se ha establecido y yo lo he revisado en detalle estos días que he estado acá (en Santiago) con los técnicos es entre tres y cuatro meses”, afirmó el ministro de Minería Laurence Golborne en declaraciones a radio Cooperativa mientras se preparaba para abordar el avión que lo trasladaría nuevamente a la mina San José, a 850 kilómetros al norte de Santiago de Chile.
“Hasta este minuto no han ninguna alternativa, como dice una información de prensa, que permita sacarlos en 30 días”, dijo el ministro en referencia a una publicación según la cual, los mineros podrían ser sacados a mediados de octubre.
Golborne informó que hoy llegará desde Alemania un equipo de coordinación que se usará para la nueva perforación.
El ministro de Minería señaló que para el gobierno es importante que los familiares puedan retomar sus actividades normales, aunque no los presionará para abandonar el “campamento Esperanza”, la ciudadela de carpas en medio de un terreno polvoriento y pedregoso, junto al ingreso del yacimiento de oro y cobre.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien también permanece en el campamento, informó que pasado mañana arribarán allí cinco expertos de la Nasa para asesorar en la forma cómo se está llevando a cabo el proceso alimenticio y el apoyo psicológico a los mineros, aunque en la semana ya aprobaron el sistema adoptado por las autoridades locales.
Al entregar el informe diario sobre el estado de salud de los mineros, Mañalich dijo que los cinco trabajadores que presentaban cuadro de depresión la han superado.
“Desde el punto de vista anímico notamos enormes progresos, que nos hace decir que los mineros que ayer (por anteayer) representaban alguna preocupación para nosotros, por usar un lenguaje médico, han sido dados de alta”, informó el ministro.
Añadió que con el apoyo de sus propios compañeros y el envío de nuevos juegos han podido superar su depresión. Los cinco mineros se negaron el jueves a aparecer en un video que grabaron en las profundidades. El viernes los cinco grabaron imágenes al tiempo que recibían también grabaciones de sus familiares. Los mensajes se renovaron ayer con más grabaciones y cartas. También les enviaron ropa limpia y zapatos.
Ayer, unatercera sonda llegó hasta el taller del refugio que contiene a los mineros. Se usará para configurar un “plan B” de escape. l (AP, DPA y Reuters)





























