Las tareas de recuperación para desencallar el crucero Costa Concordia frente a la costa toscana, en el que murieron 32 personas, comenzarán a principios de mayo y demorarán un año, anunció ayer el gobierno italiano.

Las tareas de recuperación para desencallar el crucero Costa Concordia frente a la costa toscana, en el que murieron 32 personas, comenzarán a principios de mayo y demorarán un año, anunció ayer el gobierno italiano.
La empresa estadounidense Titan Salvage ganó el contrato para reflotar el barco, que chocó con un arrecife en la isla de Giglio el 13 de enero último tras modificar el rumbo el capitán y acercarse demasiado a la costa con 4.200 personas a bordo. Dos pasajeros siguen desaparecidos.
La colisión contra el fondo rocoso abrió un agujero de 70 metros de largo en el casco de la nave de 114.500 toneladas.
El Costa Concordia mide 290 metros de largo y 35,50 de ancho. Dispone de 1500 cabinas.
El plan de recuperación, que debe ser aprobado por las autoridades italianas, contempla el reflotado de la nave en una sola pieza para ser luego remolcada a un puerto italiano, anunció Costa.
Los equipos de rescate completaron la extracción de combustible diesel de los tanques del Concordia el 24 de marzo, y Costa dijo que la protección del medio ambiente recibirá la "máxima prioridad". La isla de Giglio se encuentra en una rica zona pesquera y es además un refugio de delfines.
Los isleños temen que la presencia del buque y las tareas de reflotado afecten negativamente al turismo, la principal riqueza de Giglio.
"Al igual que con el vaciado de combustible, hemos intentado encontrar la mejor solución para salvaguardar la isla y su medio ambiente marino y proteger el turismo", dijo el director general de Costa, Pier Luigi Foschi.
Titan Salvage, con sede en la ciudad de Pompano Beach (Florida), ha realizado más de 350 operaciones de salvamento y reflotado de buques encallados desde 1980. Trabajará con Microperi, una firma italiana especializada en construcciones y obras de ingeniería submarina. Titan fue una de las seis empresas que pujaron por el contrato.
Los equipos de rescate y sus pertrechos estarán basados en el vecino puerto de Civitavecchia para minimizar el impacto en las actividades portuarias de Giglio, anunció la compañía Costa.
El capitán Francesco Schettino es acusado de abandonar la nave en medio de una caótica evacuación, cuando el escorado del crucero hizo imposible arriar los botes salvavidas.
Schettino, aún bajo arresto domiciliario, niega haber cometido irregularidad alguna, encara cargos de homicidio no premeditado, causar un naufragio y abandono ilegal del barco. Otros mandos de la nave y funcionarios de Costa Cruceros podrían ser igualmente acusados. Schettino sostiene que el arrecife, que aparece en muchos mapas turísticos, no figuraba en sus cartas de navegación.l (AP)


