“Querida Marisa, no te voy a ver x un tiempo, ni a vos ni a mamá, son las que más quiero en la vida. Estoy triste y dolorido de cuerpo y alma, se perdieron 2 vidas inocentes, pienso en la pareja q— hiba en la moto y tengo mucha tristeza, pienso en la flía de ellos y en la mía (sic)”, escribió a su familia Ariel Coelho de Oliveira, el colaborador del relacionista público Gabriel “Gaby” lvarez que conducía el vehículo que terminó con la vida de dos turistas argentinos en un fatal accidente ocurrido hace dos semanas.
“ Yo estoy encerrado pero ellos sin vida, acá valorás hasta lo más mínimo q— tenía cuando estaba en libertad, hasta el amor verdadero de mi flía y mi novia. Las quiero. Ariel”, culmina la misiva que se dio a conocer ayer.
El jueves pasado, el horario de visitas terminó temprano para Ariel Coelho de Oliveira: su madre Margarita y su hermana Marisa tuvieron que salir antes del penal uruguayo de Las Rosas para llegar a tiempo al aeropuerto.
Ariel pidió prestado un anotador a otro preso y escribió una carta. Antes, su jefe había hecho llegar a los medios unas líneas que alguien envió desde su casilla de correo, tipo gacetilla de prensa. “Sentí ganas de morir y me puse a llorar”, expresó respecto a los años de trabajo destruidos con el choque. Ni una palabra sobre los dos jóvenes muertos.
Apenas fueron ingresados al penal, Coelho de Oliveira cayó mejor entre la población carcelaria que “Gaby”. Después de las primeras noches, sus compañeros se quejaban del llanto y nerviosismo constantes del relacionista. Pasó largos días sin dejar el pabellón y cubrió una ventana con frazadas.

































