El artista argentino León Ferrari fue galardonado ayer con el Gran Premio Aeca, concedido por la Asociación Española de Pintores y Escultores (Aepe) en el marco de la 29ª edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo Arco de Madrid, informó la organización.
El artista bonaerense logró el galardón al autor de la mejor obra o conjunto presentado por un artista vivo.
El premio Aeca a la mejor galería recayó en Estiarte de Madrid, mientras el tercer galardón, que reconoce al autor de la mejor obra o conjunto presentado por un artista español vivo, correspondió a Rafael Canogar.
El galerista Jorge Mara, que exhibe en su stand los maravillosos grafismos de Ferrari en contrapunto con la obra de Henry Michaux, fue el encargado de recibir el diploma de manos de Fernando Alvira, presidente de los críticos españoles.
El artista argentino recibió el premio León de Oro en la Bienal de Venecia de 2007, en un momento cumbre de su carrera con el reconocimiento de los museos, la crítica y el coleccionismo internacional.
Su obra se cotiza a niveles que jamás imaginó el genial artista perseguido por la dictadura, que en el exilio en San Pablo y que en el comienzo del milenio sufrió críticas de grupos radicalizados de derecha, ligados a la Iglesia Católica por su muestra retrospectiva condenada como "blasfema". La muestra fue cerrada y luego abierta con el apoyo incondicional de los amigos del arte, de los artistas e intelectuales que reconocen en León una figura liminar y lúcida, cuya influencia entre los jóvenes creadores fue decisiva.
Ferrari es hoy una de las figuras estelares en la escena madrileña del arte por la muestra que comparte con la gran Mila Schendel en el Museo Reina Sofía.
Esta selección de trabajos que hilvana los discursos estéticos -no ideológicos- del argentino y la brasileña se vio antes en el MoMA de Nueva York. Para Manuel Borja Villelr, director del Reina Sofía, la llegada de la obra de Ferrari "es un premio para la institución" que dirige.
Manolo Borja fue antes director del Macba de Barcelona y es una de la miradas curatoriales más respetadas de la actualidad.
En Arco, además de los papeles escritos de Ferrari, se vio una de sus esculturas de alambres, transparente y espléndida, en la galería paulista Dan, con un valuación de medio millón de euros.
Casado con Alicia desde hace más de sesenta años, jefe de una larga familia por la que siente devoción, Ferrari encontró el reconocimiento a su vasta producción recién a los 80 años, tras una vida dedicada al arte.