Desde el Ministerio de Educación provincial, la directora de Educación Especial, María Elena Festa, salió a defender la resolución de “dar por concluida la experiencia de la 513”. En diálogo con LaCapital.com.ar sostuvo que “no es el cierre es una escuela, sino de una experiencia, es un cambio de formato”. Los argumentos principales es que era “necesario ajustar este trabajo a la normativa vigente”.
La funcionaria dijo que esta decisión “no afectará ni los derechos de los trabajadores ni de los jóvenes a educarse”. Y explicó que en el edificio de Paraguay 626 ahora funcionará un "servicio pedagógico especial", pero ya no asistirán los alumnos.
Según Festa, la medida tomada por el Ministerio de Educación no afecta el aprendizaje de los adolescentes y jóvenes "porque _dice_ están integrados en escuelas secundarias, donde seguirán integrados como corresponde". Y que el servicio pedagógico ahora creado en la institución de Paraguay al 600 se encargará de hacer el seguimiento de los alumnos en las escuelas.
Para la directora provincial el problema mayor era la necesidad de “encuadrarse en la normativa vigente”. Esto es que esa escuela como tal no podía funcionar porque “no existen en el nivel medio escuelas especiales”. Y que a los chicos con distintas capacidades les corresponde la integración acompañada por profesionales o bien la de formación laboral.
“Nosotros en (la modalidad) especial no tenemos secundarias sino servicios pedagógicos especiales que puedan brindar su integración a escuelas secundarias”, aclaró.
Por lo pronto el edificio de Paraguay al 600 será una escuela, pero sin alumnos. “Simplemente se deja ese servicio pedagógico especial para que funcione en cuanto se requiera algún tipo de apoyo, evaluación, etcétera”, dijo Festa.
Insistió que será “sin alumnos, no porque estén expulsados sino porque están integrados al secundario. En la calle Paraguay va a seguir funcionando el ámbito especial (de los profesionales) porque tienen que hacer reuniones, trabajar...”
Al ser consultada por qué se dejó avanzar en estos años esta “experiencia”, permitiendo aumentar al matrícula Festa respondió: “ Si nosotros lo hubiésemos hecho (dar por concluida la experiencia) el primer día de la gestión hubiera sonado a que estábamos cortando cabezas y arrasando con lo que se hizo. En cambio nos tomamos el tiempo que corresponde para hacer una correcta evaluación, para que esto tenga además el marco legal necesario. Nosotros podríamos dejar que la experiencia siguiera 10 años más pero esto necesitaba normalizarse”.
Sin embargo la funcionaria admitió que la discusión de fondo no es sólo la normativa sino si deben existir o no escuelas secundarias especiales. “Yo creo que no deben existir”, respondió y agregó: ”Pensamos que la modalidad especial debe ser transversal al resto de los niveles. Abogamos por un principio básico que lo dice la ley: los mayores niveles de inclusión. Nosotros no podemos trabajar en esa dirección, de generar más transformaciones hacia la inclusión, y generar estructuras paralelas. No podemos trabajar en esos dos registros, no podemos crear otra legalidad que no sea la que el marco normativo hoy nos impone. Podes decir que está (atrasado) por el tiempo, pero es lo que tenemos hoy. Alguien tenía que definir el fin de la experiencia, y de alguna manera nos ha tocado a nosotros hacerlo, aunque a primera vista parece muy duro”.
Pero para los padres y profesores no está claro que esta postura aparezca ahora, luego de haberse creado la escuela como tal, y más aún cuando esta oferta existe en el ámbito de la educación privada, en escuelas que reciben subvención del Estado.
Desde Amsafé Rosario
A su vez, el titular de Amsafé Rosario, Gustavo Terés, tomó el reclamo de la comunidad educativa de Paraguay al 600. “Denunciamos el cierre de esta escuela, el desconocimiento que hace el Ministerio de manera autoritaria de este trabajo”, señaló a LaCapital.com.ar
También que dijo que “era llamativo el cinismo de algunos funcionarios que el año pasado felicitaban a la directora de la escuela 513 por su trabajo y ahora le avisan sobre el inicio de clases que dan por concluida la experiencia”.
Lo más preocupante _agregó Terés_ “es que aquí hay chicos de por medio a quienes se lo deja en la incertidumbre”, cuando son, “junto a los padres y profesores” los que más apoyo deberían tener.