Las autoridades colombianas tienen indicios de que el narcotraficante Wílber Alirio Varela alias “Jabón”, asesinado el miércoles pasado en Venezuela, fue víctima de una celada preparada por sus propios subalternos, que quieren quedarse con sus negocios ilegales.
Varela, de 50 años, fue asesinado junto con un guardaespaldas en un complejo turístico del estado venezolano de Mérida, al parecer por otros dos hombres con los que había llegado a ese lugar el día anterior.
Considerado como el último de los grandes capos del cártel del Norte del Valle que seguía prófugo, Varela murió de varios impactos de bala y su identidad apenas fue establecida plenamente ayer.
Las primeras investigaciones indican que Varela, conocido con el alias de “Jabón”, fue asesinado por Luis Enrique Calle, alias “Comba”, quien manejaba sus negocios en Colombia y viajó a Venezuela para cometer el crimen.
Oportunidad. La hipótesis que manejan las autoridades colombianas indican que los subalternos de Varela decidieron eliminarlo por su larga ausencia del país, pues al parecer llevaba varios años radicado en Venezuela con otra identidad.
Los investigadores del caso esperan obtener más información sobre lo ocurrido en un análisis de las conversaciones que el mafioso pudo haber sostenido en 65 teléfonos móviles que fueron encontrados en la cabaña donde fue asesinado.
Por otra parte, la policía colombiana investiga si el asesinato de dos hombres cometido anteayer en un sector residencial de Bogotá puede ser la primera represalia por el crimen de Varela.
Los dos hombres habían llegado hace poco de Cali, uno de los centros de operaciones del cártel del Norte del Valle, y fueron atacados a balazos por personas que lograron huir y que dejaron abandonada una lujosa camioneta con matrícula del estado venezolano de Mérida.
































