El Gobierno chileno lanzó el viernes un mensaje de esperanza sobre el rescate de los 33 mineros atrapados, al comentar que hoy puede ser un gran día, cuando se espera que una máquina perforadora alcance el objetivo trazado antes de iniciar la fase de evacuación.
“Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así”, fue el mensaje que el ministro de Minería de Chile, Laurence Golborne, lanzó vía Twitter, lo que multiplica las expectativas de iniciar la fase final del rescate de los mineros atrapados hace más de dos meses y a casi 700 metros de profundidad en pleno desierto de Atacama.
El ministro, que en su mensaje repetía la estrofa de la canción de Joao Manuel Serrat, se paseó el jueves por la noche por las tiendas de las decenas de familias que en el Campamento Esperanza aguardan en los próximos días volver a ver los rostros de los mineros, que hace más de dos meses viven bajo tierra tras un derrumbe en la mina de cobre y oro San José.
“Estamos tranquilos. Ya se viene la última parte. Estamos aguantando hace dos meses. Esperamos que esto ya termine”, dijo Samuel Avalos, de 70 años, que tiene un hijo atrapado.
Cerca de la medianoche del jueves, las familias se reunieron alrededor de una fogata y encendieron 33 velas a los costados del camino de tierra que lleva hasta la mina, mientras un pastor cantaba mensajes de esperanza y los hijos y sobrinos de los mineros jugaban al fútbol y reían.
Tres gigantescas perforadoras trabajan sin cesar para poder abrir un túnel que permita izar a los mineros y sacarlos de la penumbra, donde han sobrevivido más de sesenta días para orgullo de sus familias y de todo el pueblo chileno.
Una de las máquinas se encontraba el jueves por la noche a 550 metros de profundidad, a sólo 74 metros de una galería a la que los mineros puede acceder desde el refugio en el que pasan sus días.
Se espera para este viernes la llegada de la primera dama, Cecilia Morel, y la expectativa de los cientos de reporteros de todo el mundo que están copando el campamento es que la esposa del presidente llegue con buenas noticias para los familiares de los mineros.
Una vez que la máquina perforadora alcance su objetivo, las autoridades deberán evaluar el estado de la roca para determinar si deben reforzarla, aunque crece la especulación que sólo sería en un pequeño tramo, si es que lo hacen.
Luego comenzaría la operación final de rescate en la que los trabajadores serán introducidos en unas cápsulas y subidos a través del túnel.
Muy temprano en la mañana del viernes, María Segobia, la hermana de uno de los mineros, se despertó y asomó su cabeza por la abertura de su tienda.
Afuera, los reporteros de la televisión local aseguraban que este viernes sería el día en que comenzaba el final de esta larga y penosa historia. María se incorporó y miró la escena con una enorme sonrisa. (Reuters)