Tras una polémica generada a través de las redes sociales, en la que se planteaba el parecido de la hija adoptiva de uno de los detenidos por el caso Loan Danilo Peña -el nene correntino desaparecido hace 15 días- y Sofía Herrera, una nena desaparecida en 2008 cuando se encontraba junto a su familia en un camping, la Justicia de Río Grande, Tierra del Fuego, la Justicia determinó que no era ella.
A través del Registro Nacional de las Personas (Renaper), el fiscal mayor del Distrito Judicial Norte, Martín Bramati, cotejó la partida de nacimiento de la hija adoptiva de Carlos Pérez -capitán de navío de la Armada retirado, acusado como uno de los coautores materiales de la captación con fines de explotación de Loan- con la de la menor desaparecida desde el 28 de septiembre de 2008.
Según publicó Infobae, en el documento se ratificó que la menor tiene 14 años y nació en Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires. Esto difiere con la edad actual de Sofía, que hoy tendría 19 y nació en Río Grande, provincia de Tierra del Fuego.
Sin embargo, fuentes judiciales indicaron al portal que "lo novedoso es que si bien la menor en cuestión no es Sofía se continúa con la investigación, dado que no se puede descartar que el padre, como estuvo estacionado en Ushuaia, no haya tenido que ver o esté vinculado a un grupo dedicado a la trata de personas o que haya tenido algún tipo de participación en la eventual desaparición de Sofía Herrera".
Sofía Herrera fue vista por última vez en septiembre de 2008, en un camping cercano a Río Grande. Tenía tres años.
Sofía Herrera fue vista por última vez en septiembre de 2008, en un camping cercano a Río Grande. Tenía tres años.
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De todos modos, la propia mamá de Sofía Herrera, María Elena Delgado, descartó cualquier parecido entre su hija y la de Carlos Pérez: "Me llegaron muchos mensajes, unos 180 mensajes sobre este tema. La verdad que yo no le encuentro parecido con mi hija. Por el color de piel, es más blanquita, mi hija sería más morochita", dijo en declaraciones a la prensa.
La mujer fue contundente en sus apreciaciones: "Entiendo la necesidad de la gente de encontrar respuestas y de querer ayudar, pero debemos ser cuidadosos con las especulaciones. Cada vez que surge una teoría así, reaviva la herida y las esperanzas, solo para ser desmentidas después".