Empresas y particulares extranjeros compraron más de medio millón de hectáreas de inmuebles rurales en Brasil en un plazo de dos años y medio, según un estudio publicado hoy por el diario “Folha de Sao Paulo”.

Empresas y particulares extranjeros compraron más de medio millón de hectáreas de inmuebles rurales en Brasil en un plazo de dos años y medio, según un estudio publicado hoy por el diario “Folha de Sao Paulo”.
La cifra de 515.100 hectáreas equivale en ese plazo a 22 canchas de fútbol por hora y figura en el registro de compra-venta de inmuebles elaborado por el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) para el periodo entre noviembre de 2007 y mayo de 2010.
El presidente del Incra, Rolf Hackbart, señaló que el control de ese tipo de información “no es una cuestión de xenofobia”. Según el funcionario, Brasil tiene reglas que traen estabilidad jurídica y permiten mayor poder de acción al combate contra la apropiación indebida de tierras, proceso que en el país sudamericano es conocido como “grillaje”.
El término se origina en la práctica de dejar registros de inmuebles falsos en cajones con grillos para que en pocos días adquieran la apariencia de viejos. Ese tipo de crimen es antiguo y común sobre todo en las regiones norte y nororiental, donde hay grandes áreas pertenecientes a la Unión que acaban tomadas por particulares. En el intento de frenar lo que considera una “invasión extranjera”, el Incra también regula la compra y el alquiler de tierras por empresas con sede en Brasil pero controladas por ciudadanos o grupos económicos de otros países. (DPA)

