Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz, insistió hoy en la
necesidad de optar por fuentes de energía renovables, al disertar en Mendoza y San Luis sobre
las consecuencias alarmantes del cambio climático y el calentamiento global.
“La crisis climática es el desafío más significativo que la civilización humana haya
enfrentado jamás”, advirtió esta mañana durante su exposición en la Universidad de
Congreso, casa de altos estudios mendocina que lo distinguió con el doctorado
honoris causa.
En tanto, en San Luis Gore insistió en esa línea discursiva y exhortó a optar por fuentes
alternativas de energía, como la eólica y la solar.“Hay que cambiar las fuentes de
energía por otras renovables”, precisó Al Gore.
En ambas conferencias, pidió a las autoridades tomar posición frente a estas
problemáticas, que serán evaluadas en la próxima cumbre del clima de Naciones Unidas,
prevista del 7 al 18 de diciembre en Copenhague.
“Ni siquiera quiero considerar el desastre que podría sobrevenir si el mundo no llega a un
acuerdo en Copenhague”, alertó.
Gore opinó en este sentido que “si el mundo fracasa en Copenhague perderíamos,
primero, tiempo. La segunda catástrofe sería que la comunidad internacional perdería
confianza en nuestra capacidad” para intentar revertir las consecuencias del cambio
climático.
“Hay cosas que son muy importantes a nivel mundial. Por eso, la política importa, y
hay que tomar decisiones para no seguir dañando al mundo”, sostuvo, y reclamó
“usar el sentido común y el conocimiento científico para seguir adelante con los
proyectos que proponemos”.
En Mendoza, alrededor de 300 personas pagaron 500 pesos para asistir a la charla del ex
vicepresidente titulada “Pensando en Verde: Estrategia Económica para el siglo
XXI”.
Gore estuvo acompañado por Juan Verde, director de su fundación “The Climate Project
Spain”, quien destacó la posición del presidente Barack Obama frente a la necesidad de
cambios en las políticas ambientales, y aseguró que en breve Estados Unidos ratificará
el protocolo de Kyoto, que regula la emisión de gases tóxicos y que George W. Bush se negó a
refrendar.
Tras explicar que en la cumbre del clima de Copenhague se deberá revisar el actual
Protocolo de Kyoto “para que se logren compromisos reales”, estimó que esa será
“la última gran oportunidad que tendrá la humanidad para cambiar el mundo, para tomar
decisiones trascendentales”.
En San Luis, Gore participó del Seminario Internacional sobre el Cambio Climático - Rumbo
a Copenhague, que se realizó en el Hotel Internacional Potrero de los Funes y donde disertó
sobre las consecuencias y desafíos que plantea el calentamiento global.
Afuera del complejo hotelero, unos 30 manifestantes de una ONG ecologista local expresaron
su repudio a que la provincia haya gastado 200 mil dólares, según estimaciones
extraoficiales, en organizar el seminario.
Previo a la charla, Gore se reunió por más de una hora con el gobernador sanluiseño
Alberto Rodríguez Saá, en la que coincidieron en la preocupación por aplicar políticas
efectivas para frenar el fenómeno del calentamiento global, y sostuvieron que la clave es
“un verdadero y profundo cambio cultural”.
En este sentido, el mandatario provincial consideró primordial “firmar un tratado de
paz entre el progreso y el medio ambiente”.
En Argentina sobra energía. A pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional
por alertar sobre la necesidad de buscar otras fuentes de energía, en Argentina se sigue
avanzando en la generación tradicional de energía promoviendo la construcción de nuevas centrales
nucleares. "Los santafesinos no necesitamos ahorrar energía", dijo el gobernador Hermes Binner la
semana pasada en contraposición con la búsqueda mundial por disminuir el consumo de energía e
incluso contra los planes de ahorro propuestos el año pasado por la EPE.
El gobierno nacional utilizaría el mismo argumento para desestimar el cambio de hora a nivel
nacional basándose en un informe que indica que el país tiene garantizadas las reservas energéticas
para este año.