La Justicia de Santa Cruz absolvió ayer a un hombre que había sido condenado a 13 años de prisión por el crimen de su ex novia, cometido en 2010 en la localidad santacruceña de Pico Truncado, y que cuando cumplía esa pena se casó en prisión con la hermana gemela de ella.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Santa Cruz también ratificó la pena de 12 años de prisión impuesta por este mismo asesinato en un segundo juicio oral al último novio de la víctima, informaron fuentes judiciales.
La máxima instancia judicial provincial ordenó la libertad de Víctor Cingolani, de 27 años, tras resolver en su favor la apelación del fallo de primera instancia que en junio de 2012 lo condenó por el "homicidio simple" de la modelo Johana Casas, de 20 años, hermana gemela de la mujer con la que luego se casó, Edith Casas, quien actualmente tiene 23 años.
Según relató el abogado de Cingolani, Lucas Chacón, el primero en ser notificado de la decisión del tribunal fue el propio condenado en su celda de la alcaidía de Pico Truncado, donde completó los trámites y salió a reencontrarse con su familia al mediodía.
"Ya está en su casa con su familia, (Cingolani) estaba muy contento, eufórico", informó ayer Chacón respecto a que 30 ó 40 familiares y amigos lo esperaban para celebrar su recuperada libertad.
El letrado afirmó además que ahora que su defendido fue absuelto, "deviene redundante" el pedido de excarcelación solicitado por estar preso sin condena firme por un lapso que ya llevaba tres años y casi cinco meses.
En tanto, el TSJ ayer también resolvió la apelación del otro condenado por el crimen de Johana Casas, su último novio, Marcos "El Tosco" Díaz, de 39 años.
Según dijeron las fuentes consultadas, los miembros del TSJ ratificaron la pena de 12 años de prisión que a comienzos de julio último dictó la Cámara Criminal de Caleta Olivia, al considerar a Díaz "autor material" del crimen.
Fallo inesperado. El fallo en el segundo juicio por el homicidio de Johana fue inesperado, ya que Cingolani ya estaba preso y condenado por la misma imputación y por el hecho de que "El Tosco" había llegado procesado tan sólo como "partícipe necesario".
En esa oportunidad, el fiscal del juicio, Carlos Rearte, consideró que no existían pruebas contundentes que incriminaran a Cingolani, aunque sí las había para inculpar a Díaz.
Pese a esto, primero se detuvo al anterior novio de la víctima, Cingolani, y luego se ordenó la captura de Díaz, quien estuvo prófugo siete meses y recién en septiembre de 2012 se entregó a la Justicia.
Para el fiscal Rearte, en el juicio a Díaz "no surgían pruebas de la existencia de Cingolani en el lugar del hecho", por lo que, según él, "no se pudo determinar ningún tipo de participación" de aquel.
En los alegatos, el fiscal había solicitado 15 años de prisión para Díaz al considerar diversas "pruebas directas", como su ADN identificado en una colilla de cigarrillo hallada en la escena del crimen y un CD de música encontrado junto al cadáver, que varios testigos refirieron haber visto en su vehículo.
"Es el único que tuvo la oportunidad material de llevarla a algún lado distante", dijo el fiscal y recordó que los amigos pudieron atestiguar cómo "Díaz y Johana discutían e incluso llegaban a los golpes".