El escritor J. D. Salinger, autor de la novela “El guardián entre el centeno”, un
clásico de la literatura moderna estadounidense, murió a los 91 años de causas naturales en su casa
en Cornish, en el estado norteamericano de New Hampshire, informó hoy su agente literario.
Salinger murió pacíficamente en su casa el miércoles, según explicó Phyllis Westberg, su
representante de la agencia Harold Ober Associates en Nueva York. Primero se había informado que
había fallecido hoy jueves. “Será extrañado por las pocas personas que estaban cerca de él y
por los lectores que amaban leerlo”, dijo Westberg.
El escritor se había fracturado la cadera en mayo pero se había recuperado bien. Sin embargo, su
salud empeoró considerablemente a comienzos de este año.
Salinger vivió completamente retirado, por voluntad propia, y no fue fotografiado en décadas.
De hecho, su última entrevista data de hace 30 años. Publicó su último libro en 1965.
El autor nació el 1 de enero de 1919 en Nueva York. Su madre, una católica de ascendencia
irlandesa-escocesa, se había convertido al judaísmo por su esposo. Comenzó a escribir como joven
cadete en la escuela militar. Como estudiante comenzó a publicar sus primeros relatos cortos.
Durante la Segunda Guerra Mundial combatió en Francia y siguió escribiendo. Allí conoció, entre
otros, al corresponsal de guerra Ernest Hemingway, quien le reconoció “un talento
endiablado”. Fue asimismo uno de los primeros soldados en ingresar en un campo de
concentración liberado.
Durante los años 40 publicó varios relatos en revistas como “Collier's”, pero la
verdadera ruptura se produjo con la publicación de “Un día perfecto para el pez banana”
en la revista “The New Yorker” en 1948.
“El guardián entre el centeno”, de 1951, su única novela, se convirtió en un éxito
de inmediato e influyó a toda una generación de jóvenes lectores. Su protagonista era un joven de
16 años llamado Holden Caulfield que huía de un internado de elite y se abría paso en la ciudad de
Salinger, Nueva York.
La novela es un testimonio temprano de la rebelión juvenil que se avecinaba y reflejó la
alienación que sienten muchos adolescentes. Su estilo era único y hasta incluía algunas malas
palabras. El libro vendió en los primeros tres años después de su publicación 10 millones de
ejemplares en todo el mundo y seis décadas después no falta en casi ninguna librería del mundo.
En una de sus pocas entrevistas, Salinger reveló que el personaje principal estaba basado en sus
propias vivencias como joven.
Entre sus principales obras figuran también el libro “Nueve cuentos”, que incluye
dos de sus más famosos relatos, “Un día perfecto para el pez banana”, y “Para
Esmé, con amor y sordidez”, y “Franny y Zooey”, conformado por dos relatos.
“Salinger subrayó que estaba en este mundo, pero no era parte de él. Su cuerpo se fue pero
su familia espera que siga estando con aquellos que ama, sean figuras históricas o religiosas,
amigos personales o personajes de ficción”, afirmó Westberg en una declaración.
Salinger deja atrás a su esposa Colleen, su hijo Matt y su hija Margaret, además de tres nietos
y su ex esposa y madre de sus hijos, Claire Douglas.
“Para respetar su deseo intransigente de toda la vida de proteger y defender su privacidad
no habrá funeral y la familia pide que el respeto por él, por su trabajo y su privacidad se
extienda a ellos, individual y colectivamente, en estos momentos”, añadió Westberg.