Escenario

Los estrenos de la semana bajo la lupa de Escenario

Críticas de "Nace una estrella", "Familia sumergida" y "Christopher Robin: un encuentro inolvidable".

Sábado 13 de Octubre de 2018

"Nace una estrella", amor, canciones y lágrimas

Calificación: ****. Intérpretes: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Rafi Gavron y Dave Chappelle. Dirección: Bradley Cooper. Género: Drama. Salas: Del Centro, Monumental, Showcase, Hoyts y Village.

En los últimos años, a falta de guiones originales, Hollywood se volcó mucho a las remakes. Pero los resultados no siempre fueron los mejores. El caso de "Nace una estrella" es una excepción. Se trata de la cuarta remake de este clásico que nació en los años 30, resucitó en los 50 y tuvo su versión más taquillera en los 70 con Barbra Streisand y Kris Kristofferson. Esta vez la dupla es un golazo: Bradley Cooper ("¿Qué pasó ayer?", "El lado luminoso de la vida") y Lady Gaga, una de las mayores estrellas pop de la última década. Igual había dudas porque aquí Cooper debuta en la dirección y Gaga se mide por primera vez en un protagónico. Sin embargo, ya en las primeras escenas de la película, cualquier tipo de duda se evapora. El está perfecto como un rockero alcohólico y de tendencias autodestructivas, y ella se mueve como pez en el agua en la piel de una cantante y compositora talentosa que nunca pudo triunfar y que trabaja en bares. La historia va del romance a la tragedia: él la conoce en un bar, se enamoran, y él la convence para debutar en un gran escenario. Ella se vuelve famosa, brilla y se transforma, mientras él lucha contra sus fantasmas y se hunde en su decadencia. Es una estructura clásica y algo vetusta, pero Cooper logra renovarla con personajes más terrenales, lejos del artificio y la pomposidad de la versión de 1976. Además introduce muy buenos personajes secundarios, que apuntalan el eje dramático. Más allá de los esquematismos, uno termina comprando a la pareja protagonista por la naturalidad que le imprimen Lady Gaga y Bradley Cooper. Además la dupla tiene química, y el director supo captarla con la cámara. Las canciones, la voz de Gaga y la sensibilidad de Cooper (que también canta) completan lo mejor de esta historia de amor aggiornada al siglo XXI.

Por Carolina Taffoni


"Familia sumergida", el vacío tras la pérdida

Calificación: ***. Intérpretes: Mercedes Morán, Esteban Bigliardi, Marcelo Subiotto, Ia Arteta, Laila Maltz y Federico Sack. Dirección: María Alché. Género: Drama. Salas: Showcase y Village.

Hay un momento en que todo cambia y nada es como era entonces. Esa sensación de estar en medio de una película, de la cual jamás se eligió ser protagonista y por la cual a nadie se le ocurriría pagar una entrada para verla. Eso es lo que le pasa a Marcela tras la muerte de su hermana Rina. Es el momento de reordenar su vida, de revisar el pasado de su hermana, de analizar qué hace con las plantas. Pero también es cuando todo está tan a flor de piel, que esa angustia le permite ir hasta lo más profundo de sus vínculos cotidianos. Ahí se topará con la inocencia y la ternura que le devuelven sus tres hijos adolescentes y veinteañeros, pero también con ese amor a cuentagotas y cada vez más deshilachado que tiene con el papá de los chicos. La película tiene un arma de doble filo. Porque no explica demasiado y eso está bien, pero a veces explica tan poco que deja algunas dudas. Hay secuencias en las que está separada y después resulta que no es así, tampoco queda claro el vínculo de seducción entre Marcela (otro papel sobresaliente de Mercedes Morán) con un joven amigo de su hijo (Esteban Bigliardi) y es algo poco creíble el espacio onírico de la protagonista con imágenes poco felices. El filme tiene un punto de contacto inevitable con "La ciénaga", que se podría explicar porque Alché es actriz y fue la protagonista de "La niña santa", ambas dirigidas por Lucrecia Martel. "Familia sumergida" tiene algo valorable, y es que permite seguir resignificándola mucho después de los títulos finales. Es posible que deje un sabor amargo en el mientras tanto, ya que está lejos de generar empatía con el espectador, sobre todo por la dinámica y cierto caos en el relato. Pero vale apostar una ficha a un cine que se corre de lo previsible, que interpela y te pone de cara a la angustia del vacío.

Por Pedro Squillaci


"Christopher Robin: un encuentro inolvidable", un viaje de nostalgia

Calificación: ***. Intérpretes: Ewan McGregor, Hayley Atwell y Bronte Carmichael y Amanda Lawrence. Dirección: Marc Foster. Género: Comedia. Salas: Hoyts, Nuevo Monumental, Showcase y Village.

Desde la década del 30 el oso Winnie the Pooh protagoniza de uno de los relatos infantiles ingleses más famosos. Disney lo rescató nuevamente, esta vez con acción real y Ewan McGregor como protagonista. En esta ocasión, el director Marc Foster retomó el relato unos diez años después del momento del final del filme que dirigió Simon Curtis en 2017. La película de Curtis -director de "La dama de oro" y "Mi semana con Marilyn"- es un excelente biopic sobre Alan Alexander Milne, el autor del relato escrito en la década del 40. Allí cuenta como Milne, dramaturgo y veterano de la Primera Guerra, escribió esta historia basada en los juguetes de su hijo Christopher y cómo ese éxito casi arruina la relación.

   Foster retoma la historia con Christopher adulto, casado, con un trabajo estresante y una hija que comienza a sentir las consecuencias del exceso de responsabilidades de su padre. Winnie the Pooh tuvo en la década del 60 una competencia inesperada: otro oso llamado Paddington. Quien haya visto alguna película sobre Paddington encontrará similitudes, pero ahí termina todo ya que "Christopher Robin: un encuentro inolvidable", aunque apunta al mismo segmento de espectadores, conserva la ingenuidad del Winnie the Pooh original.

Por Rodolfo Bella

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