A Franco Macri la muerte lo agarró el sábado pasado cuando la relación con Mauricio estaba en un momento de calma. Pero no siempre fue así. El fallecido patriarca lo aseguró en una entrevista periodística que dio en 2010: "Mi hijo me sacó la empresa", revelando así la trastienda de la manera en que perdió, según su versión, el control del grupo Socma, la empresa que había creado. El debate, que en aquel momento parecía a muerte, era por el inmenso patrimonio que tenía Socma, la empresa que en el 2017 estuvo en el centro de un gigantesco escándalo luego de que el Estado le condonara una deuda de $70 mil millones. El año anterior, Franco había tenido que renunciar a sus acciones en Socma, dividiéndolas entre sus cinco hijos. Esa decisión no había sido voluntaria, sino todo lo contrario. "No es obligación que padres e hijos coincidan en las ideas empresariales, y menos en las políticas", explicaba el italiano. Por esa época existía un fuerte enojo en el círculo de Franco contra su hijo. "Franco está convencido de que Mauricio le sacó la empresa, y no se lo puede perdonar", fueron las palabras de un estrecho amigo del magnate.






























