Los equipos de rescate en Ucrania seguían sacando cadáveres y sobrevivientes de los escombros de un edificio de dpartamentos destruido el sábado por un misil ruso en la ciudad de Dnipro, en el sureste del país. La cifra de fallecidos aumentó a 30 y se teme que continúe aumentando. Las imágenes de la devastación del complejo de departamentos recorrieron el mundo: la torre central, que recibió el impacto directo, se derrumbó, mientras que las dos que lo flanqueaban quedaron con sus fachadas arrasadas.
Los bombardeos con misiles también tuvieron como objetivo la capital, Kiev, y la ciudad nororiental de Jarkov, poniendo fin a una pausa de dos semanas de ataques rusos contra los centros urbanos ucranianos. Kiev y naciones europeas recordaron que Rusia comete con estas acciones un delito de guerra, previsto en la Convención de Ginebra.
Rusia disparó 33 misiles de crucero el sábado, de los cuales 21 fueron derribados, según el general Valeriy Zaluzhny, comandante en jefe de las fuerzas armadas de Ucrania.
En Dnipro, los trabajadores usaron una grúa para intentar rescatar a las personas atrapadas en los pisos superiores de la torre de departamentos donde vivían unas 1.700 personas. Algunos residentes pidieron ayuda con luces en sus teléfonos móviles. Una joven que podía verse desde el suelo pedía ayuda en medio de escombros que colgaban peligrosamente. La joven pudo ser finalmente rescatada. Su historia personal es tremenda: ella se salvó, pero su familia murió en el ataque, mientras que su novio murió en el frente de guerra hace unas semanas.
El presidente Volodimir Zelensky informó el domingo que al menos 73 personas resultaron heridas y que 43 estaban desaparecidas, y que 39 personas fueron rescatadas.
"Continúan sin parar las operaciones de búsqueda y rescate y el desmantelamiento de elementos estructurales peligrosos. Seguimos luchando por cada vida'', dijo el líder ucraniano.
Ivan Garnuk estaba en su departamento cuando el edificio fue derribado y dijo que se sentía afortunado de haber sobrevivido. Describió su sorpresa de que los rusos atacaran un edificio residencial sin valor estratégico. "No hay instalaciones militares aquí. Aquí no hay nada'', dijo. ``No hay defensa aérea, no hay bases militares aquí. Simplemente golpeó a civiles, gente inocente''.
"Esto es claramente terrorismo y todo esto simplemente no es humano'', expresó un lugareño, Artem Myzychenko, mientras limpiaba los escombros.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia dijo el domingo que logró su objetivo. "Todos los objetivos designados han sido alcanzados. El objetivo del ataque se logró'', dijo un comunicado publicado en Telegram. Señaló que se dispararon misiles "contra el sistema de mando y control militar de Ucrania y las instalaciones energéticas relacionadas'', y no mencionó el ataque al edificio residencial de Dnipro. Sin dudas el bombardeo del edificio civil no resulta defendible y por ello Moscú prefirió ignorarlo.
También este domingo, las fuerzas rusas atacaron una zona residencial en la ciudad de Jersón, en el sur de Ucrania, dijo el gobernador regional Yaroslav Yanushevych en una publicación de Telegram.
Los renovados ataques aéreos de Rusia se produjeron en medio de feroces combates en la provincia de Donetsk, en el este de Ucrania, donde el ejército ruso afirma tiene el control de la pequeña ciudad minera de Soledar, pero Kiev asegura que sus tropas siguen luchando. Si las fuerzas rusas ganan el control total de Soledar, les permitiría acercarse un poco a la ciudad de Bajmut. La batalla por Bajmut se ha prolongado durante meses, causando bajas sustanciales en ambos lados. Pero Rusia sufre las peores pérdidas al ser el bando que se lanza al asalto. Su artillería castiga implacablemente la ciudad, que según al propaganda de Moscú es territorio ruso que debe ser "liberado".