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Perú: Castillo volvió a jurar su cargo, esta vez en Ayacucho

El flamante presidente peruano optó por una ceremonia en un lugar emblemático de la independencia nacional y lejos de Lima

Jueves 29 de Julio de 2021

El flamante presidente de Perú, Pedro Castillo, juró su cargo por segunda vez en 24 horas. Esta vez no lo hizo en Lima, sino en Ayacucho. Prometió gobernar “por un país sin corrupción, por los pueblos originarios y por una nueva Constitución”, en una ceremonia simbólica efectuada en Pampas de la Quinua, zona rural del departamento andino de Ayacucho en que se libró en 1824 la batalla que expulsó para siempre a las tropas españolas de Sudamérica. Poco después juró su jefe de gabinete, y mañana lo hará el resto del equipo de gobierno.

“Rompamos juntos las cadenas de la pobreza y el subdesarrollo ( se vienen tiempos buenos, tiempos mejores”, afirmó en un discurso parcialmente improvisado Castillo, quien anunció que la próxima semana se reunirá con los gobernadores departamentales y a la siguiente con los alcaldes provinciales para “ponernos al frente, sacarnos los zapatos y trabajar por el país”.

El mandatario instó a los ciudadanos a estar vigilantes con sus autoridades y prometió castigos para “quienes se roben un centavo”.

“No es necesario ir a Lima. Yo conozco Perú e iré a todos los lugares”, sentenció Castillo, quien el miércoles, al asumir formalmente su mandato de cinco años, anunció que no usará la Casa de Pizarro, el histórico recinto limeño desde el que se ha gobernado al país.

Castillo viajó en avión a Huamanga, capital de Ayacucho, 550 kilómetros al sur de Lima, junto a sus invitados, entre ellos los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; Bolivia, Luis Arce, y Chile, Sebastián Piñera, y el expresidente boliviano Evo Morales. Luego, todos se trasladaron en helicóptero a Pampas de la Quinua.

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El acto, que se desarrolló junto al obelisco de 44 metros que rinde homenaje a los comandantes independentistas en la histórica batalla, como el venezolano Antonio José de Sucre, el colombiano José María Córdoba y el peruano Agustín Gamarra, comenzó con la interpretación del Himno Nacional en quechua por parte de artistas locales.

Después, el alcalde de Huamanga, Yuri Gutiérrez, le entregó al jefe de Estado un varayoc, bastón de origen inca que significa que quien lo porta tiene el poder.

La reforma, promesa difícil de cumplir

En el juramento, Castillo insistió en tres elementos prioritarios para él: la lucha contra la corrupción, el rescate y reivindicación de los pueblos indígenas y la iniciativa para que se adopte una Constitución que reemplace a la de 1993, promulgada durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Pero en su discurso del miércoles señaló que lo hará dentro de lo que dictan la propia Constitución y las leyes, lo que descarta la acción que postula su partido Perú Libre. Este propone salir a buscar firmas para convocar un referendo y así iniciar la reforma, una vía que no existe en la Constitución peruana. El presidente sólo puedo presentar un pedido ante el Congreso, luego todo queda en manos del Legislativo.

En Pampas de la Quinua había algo más de 200 invitados, la mayoría pobladores locales que vestían prendas características.

La ceremonia incluyó la posesión del congresista Guido Bellido, de Perú Libre como jefe del gabinete ministerial, un nombramiento que causó sorpresa porque no figuraba en las previsiones.

Todo terminó con un desfile artístico en el que el presidente volvió a mostrar sus dotes de bailarín y con el retiro de los participantes en medio de una aglomeración que echó por tierra las medidas de distanciamiento social por la pandemia de coronavirus.

Castillo, profesor rural quechuahablante de 51 años. Nacido en otro departamento andino, Cajamarca, había prometido realizar la ceremonia en Ayacucho, llevado por el propósito de desmontar símbolos del pasado colonial y presumiblemente como agradecimiento a uno de los departamentos claves para obtener la victoria sobre la candidata de derecha Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral del 6 de junio. Castillo ganó por apenas 44 mil votos, y la definición se prolongó más de un mes, debido a los recursos que presentó Fujimori.

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