El Mundo

La Corte brasileña suspendió al enemigo Nº1 de Dilma Rousseff

Por unanimidad, el máximo tribunal apartó a Eduardo Cunha de sus cargos de diputado y presidente de la Cámara baja brasileña.

Viernes 06 de Mayo de 2016

La Corte Suprema de Brasil suspendió en fallo unánime de sus once jueces al titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, cerebro del impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff, por obstruir las investigaciones que lo involucran en el escándalo de corrupción de Petrobras. A Cunha se le descubrieron cuentas en Suiza con varios millones de euros, cuando había declarado solemnemente ante la Cámara baja que no poseía ese tipo de bienes. El Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff reclamó que se anule la apertura del juicio político por la suspensión de Cunha, quien lideró el proceso de acusación en la Cámara baja. Cunha pertenece al partido con la mayor bancada en el Congreso, el PMDB. Pero el caso ya está en el Senado, y se da por seguro que el 11 de este mes aceptará el caso y suspenderá temporalmente a Rousseff.

La totalidad de los 11 jueces del Supremo Tribunal Federal (STF) ratificó la sentencia del juez relator del caso Teori Zavascki, que horas antes había suspendido a Cunha atendiendo a un pedido del fiscal general de la República que señalaba que Cunha usó su cargo "en interés propio e ilícito para evitar que las investigaciones en su contra lleguen a buen término. No existe la menor duda de que el investigado no posee condiciones personales mínimas para ejercer en este momento en su plenitud las responsabilidades del cargo de presidente de la Cámara de Diputados", señala el juez Teori Zavascki.

Después. La decisión que separa a Cunha tanto de su mandato de diputado como de su cargo de presidente de la Cámara baja, se tomó casi tres semanas después del voto arrollador de ese cuerpo a favor del impeachment de Rousseff, que se apresta a ser destituida por el Senado. "La única cosa que lamento, y digo que es mejor tarde que nunca, es que él consiguió presidir con cara de piedra el lamentable proceso (de impeachment) en la cámara", señaló la propia Rousseff sobre el destino de su mayor enemigo. PEro el STF no le quita a Cunha la protección de los fueros, que le permiten ser juzgado sólo por el máximo tribunal. Cunha, de 57 años, era el segundo en la sucesión presidencial de Brasil y, si Rousseff es suspendida por el Senado como se prevé el 11 de mayo, iba a quedar en primer lugar detrás del vicepresidente Michel Temer, que reemplazará a la mandataria. Analistas y sondeos indican que será suspendida el próximo miércoles y deberá recluirse a la espera de que termine el juicio, en un máximo de 180 días. Será sucedida por Temer, a quien acusa de haberla traicionado y de ser uno de los dos "jefes de la conspiración" que busca derrocarla. El otro es Cunha. Ambos pertenecen al partido PMDB, máximo socio del gobierno del PT de Rousseff y antes de Lula da Silva durante 12 años. La coalición se rompió poco antes de la abrumadora votación a favor del impeachment en Diputados el mes pasado.

La fiscalía detalló 11 acciones en las que Cunha, un legislador conservador y dueño de 150 dominios de internet con la palabra "Jesús", actuó en forma ilícita. Cunha pertenece a la numerosa comunidad evangelista, la que posee legisladores en casi todos los partidos.

La reacción de Cunha fue bastante medida. "La decisión tiene que ser cumplida, tenemos total respeto por la Suprema Corte, pero no puedo dejar de impugnarla y de extrañarme. Obvio que voy a apelar la decisión", dijo a periodistas poco después que su suspensión fuera aprobada. Y al ser preguntado sobre la posibilidad de renunciar, aseguró: "No hay ninguna posibilidad, no renuncio a nada". Agregó: "Estoy sufriendo y voy a sufrir una represalia política por el proceso de impeachment, es obvio que hay un proceso político atrás de esto".

Por la mañana, algunos curiosos y decenas de camarógrafos de televisión se agolparon frente a la vivienda de Cunha en Brasilia.

Polémico y poderoso, este legislador que se convirtió en némesis de Rousseff es, además, el único político protegido por fueros que está siendo juzgado por la Corte Suprema en una causa que indaga si cobró 5 millones de dólares para facilitar un contrato en la estatal Petrobras. En la investigación, ese dinero se halló en varias cuentas bancarias secretas en Suiza. Cunha había afirmado a una comisión investigadora de la propia Cámara que no poseía cuentas secretas.

Decisión clave. En diciembre, cercado por denuncias en su contra y amenazado en la propia Cámara de Diputados con perder su mandato por faltas éticas, autorizó un pedido de impeachment contra la presidenta por manipulación de las cuentas públicas. A la cabeza de la Cámara será reemplazado por Waldir Maranhao, uno de sus aliados en el Partido Progresista, que también es investigado para determinar si se benefició de los sobornos que provenían de Petrobras.

Según la organización Transparencia Brasil, más de 58 por ciento de los 513 diputados brasileños están bajo la lupa de la justicia o han sido acusados de corrupción, e incluso de asesinato y violación. En el Senado, un 60 por ciento tiene problemas con la Justicia.

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