París.— El presidente de Francia, François Hollande, presentó una propuesta para un “Pacto de crecimiento en Europa” por valor de 120.000 millones de euros, según informó ayer el periódico galo Le Journal du Dimanche.

París.— El presidente de Francia, François Hollande, presentó una propuesta para un “Pacto de crecimiento en Europa” por valor de 120.000 millones de euros, según informó ayer el periódico galo Le Journal du Dimanche.
El documento de 11 páginas enviado a la canciller alemana, Angela Merkel, y a otros líderes europeos de cara a la cumbre de la Unión Europea (UE) del 28 y 29 de junio, muestra algunas concesiones de Francia con respecto a los eurobonos, de acuerdo al periódico.
Hollande ha venido defendiendo la mutualización de la deuda en la Eurozona como una forma de reducir el alto costo de las ayudas a los países del euro en problemas. Sin embargo, Merkel se opone al menos a corto plazo a la idea, y alega que para que existan eurobonos debe haber una mayor integración europea.
En este aspecto, según el documento, Hollande le da la razón a Merkel, y admite además que los eurobonos deberían formar parte de “un mapa de ruta para los próximos diez años”, de acuerdo con Le Journal du Dimanche. Pero, mientras tanto, “el Consejo Europeo de junio debería decidir medidas de crecimiento de acción rápida, por un total de 120.000 millones de euros”, señala en el texto Hollande.
Medidas concretas. Estas medidas incluirían una tasa a las transacciones financieras en el “núcleo” de la UE, movilizar 55.000 millones de euros en fondos estructurales inactivos, incrementar el capital del Banco Europeo de Inversiones hasta los 10.000 millones de euros y generar 4.500 millones de euros en un “proyecto de bonos” para financiar obras de infraestructura.
Los fondos reunidos a través de estas medidas, la mayoría ya propuestas por la Comisión Europea y apoyadas por Berlín, se invertirían sobre todo en nuevas tecnologías, como energías renovables, tecnología digital y nanotecnología, según el periódico.
Hollande también quiere que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate permanente de la UE, pueda prestar dinero de forma directa a los bancos sin tener que pasar por los gobiernos nacionales. Alemania se opone a esta propuesta, que requeriría cambiar las reglas del MEDE.
Otra área de divergencia entre Alemania y Francia es la reforma del mercado laboral que defiende Merkel. Esta semana, la canciller mencionó la diferencia del costo laboral en Francia y Alemania como uno de los factores que, en su opinión, causan desequilibrios en la Eurozona.



Por Mariano D'Arrigo
Por Florencia O’Keeffe
