El Mundo

Grecia y la "troika", en una semana decisiva para el futuro europeo

La “eurocrisis” que no tiene fin. Se sucederán desde hoy reuniones clave para habilitar o no un nuevo acuerdo que evite el default de la enorme deuda griega.

Lunes 01 de Junio de 2015

Se inicia hoy una semana decisiva para Grecia y su largo drama de la deuda y la negociación con la "troika" formada por el FMI, el Banco Central Europeo y la Unión Europea. Trío que, a pedido de Grecia, ahora se llama oficialmente "las instituciones" y ya no por aquél apodo. Hoy se hará una cumbre entre Francia, Alemania y la Comisión Europea para debatir el candente tema. Y ayer el premier griego Alexis Tsipras se quejó sobre el retraso en lograr un acuerdo que aleje a su país del fantasma del default de su gigantesca deuda y le dé acceso a fondos frescos. Habló de "terquedad" de esas instituciones, que reclaman una serie de reformas imposibles de llevar a cabo por el gobierno de izquierda de Tsipras sin renegar de sus promesas electorales.

En una carta publicada en el diario francés Le Monde bajo el título "Europa en una encrucijada", Tsipras ha querido dejar claro que "la falta de acuerdo hasta el momento no se debe a la supuesta intransigencia de Grecia ni a la falta de compromiso" de su Ejecutivo. Según el primer ministro griego, este largo impasse en las negociaciones es culpa de "la insistencia de ciertos actores institucionales en presentar propuestas absurdas. El futuro de Europa no puede depender de la terquedad e insistencia de algunos", disparó Tsipras. También acusó a "las instituciones" de "una total indiferencia a la elección democrática de los griegos en las urnas" y ha recordado a los acreedores que ya admitieron que darían "una mayor flexibilidad en aras de cumplir el veredicto popular griego". Los técnicos europeos señalan que ya entregaron a Atenas casi 240.000 millones de euros desde que estalló la crisis griega en 2010. Grecia se ha vuelto dependiente de esos pagos periódicos. Y no para afrontar reformas estructurales, sino para pagar sus gastos corrientes, como salarios estatales. Precisamente en junio termina el segundo acuerdo de "rescate" firmado en 2012. La última cuota de este rescate está ahora siendo objeto de tironeos en la mesa de negociaciones. Sin ese dinero, Atenas simplemente caerá en default. Ya advirtió a través de ministros del ala izquierda de la coalición de gobierno Syriza, que si no hay acuerdo pronto, esta vez no pagará sus obligaciones al FMI. Tsipras ha aprovechado la carta para preguntarse por la insistencia de los socios europeos en no ceder en las negociaciones. "Simplemente no puedo creer que el futuro de Europa dependa de la terquedad o la insitencia de algunos individuos", se lamenta. Tsipras advierte que el problema griego no afecta solamente a su país, sino que es el epicentro de "un conflicto entre dos estrategias diametralmente opuestas" sobre el futuro de Europa. Además, Tsipras recuerda a sus socios europeos y a los acreedores que "no pueden pretender que Grecia siga los pasos del anterior gobierno" conservador griego, que implementó un duro ajuste a cambio de los rescates. Pretenderlo sería, según el primer ministro, "la completa abolición de la democracia en Europa" y la creación de una "monstruosidad tecnocrática" que separará a Europa de sus principios fundacionales.

Detrás de este discurso, Tsipras parece estar en la búsqueda del apoyo político de Francia, e incluso de Alemania. Su gobierno está redactando un borrador de acuerdo, que incluiría los puntos en los que hay consenso y que Tsipras tendría previsto presentar a la canciller Angela Merkel y al presidente Francois Hollande, en una teleconferencia que podría tener lugar en cualquier momento. Hollande y Merkel tienen previsto reunirse hoy en Berlín con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Tras una reunión del equipo económico gubernamental el sábado, que duró más de ocho horas, fuentes gubernamentales hablaron de una "mejora general en temas críticos", pero reconocieron que todavía hay algunos puntos que se tienen que aclarar. Según la agencia de noticias griega Amna, en Bruselas hay convergencia de opiniones respecto al IVA, la restricción de las jubilaciones anticipadas y la unificación gradual de los fondos de pensiones. Punto sensible el de las jubilaciones y pensiones, ya que Tsipras y Syriza hicieron campaña electoral prometiendo no más recortes en ese terreno. El debate sobre el IVA se ha convertido en uno de los temas claves de los últimos días (leer aparte).

Los puntos más calientes de la negociación

Los puntos más calientes del tironeo entre la "troika" y Grecia se centran en reformas que tienen alto costo social y económico para un país que transita su quinto año de ajustes acumulados.

—Salarios y jubilaciones: El gobierno griego se opone en forma tajante a reducir una vez más los salarios y las pensiones del sector público. Es una línea roja que el primer ministro Alexis Tsipras no está dispuesto a cruzar.

—Reforma jubilatoria: Grecia está dispuesta a llevar adelante una reforma del sistema jubilatorio que podría incluir una fusión de las diversas entidades. No obstante, el gobierno ha dejado claro que la reforma no debe derivar en recortes de las jubilaciones. Si bien el país se ha adaptado a determinadas limitaciones en los pagos extraordinarios, rechaza el requerimiento de los acreedores, que apuntan a que el sistema jubilatorio se autofinancie a largo plazo y no presente déficit.

—Metas presupuestarias: Grecia apuntaba en un primer momento a lograr un superávit primario (antes del pago de intereses de la deuda) del 3 por ciento del PBI para este año pero, según el diario local Kathimerini, para 2015 se espera un superávit menor al 1 por ciento. El gobierno propone reducir las metas para los próximos años. En 2016 se pautaría un superávit primario de el 1,5 al 2 por ciento, para 2017 se apuntaría a un 3,5 por ciento. La Comisión Europea estaría de acuerdo, pero el FMI exige más.

—IVA: Para lograr las metas presupuestarias, Grecia debería avanzar con ajustes de gasto o aumentar la recaudación. Este año debería reunir 2.000 millones de euros extra. El gobierno está dispuesto a reformar el impuesto a el valor agregado o IVA en tres pasos, con cargas de 7, 14 y 22 por ciento, pero los acreedores sugieren un aumento del 10 y el 23 por ciento.

—Mercado laboral: Los acreedores exigen a Grecia una reforma cabal de su mercado laboral que flexibilice los salarios. En este punto las diferencias entre las partes son muy significativas.

—Incentivos: Grecia quiere contar con un programa que promueva a largo plazo el crecimiento económico, por lo que pretende pactar reducciones de deuda y medidas de desarrollo.

—Diferencias internas: El gobierno griego ha criticado que los acreedores no tengan una postura común en las negociaciones. El FMI sigue una línea mucho más dura y frontal que la Comisión Europea o el Banco Central Europeo. "Si no fuese necesario contar con la aprobación del FMI, se habría logrado un acuerdo hace tiempo", aseguran en Atenas.

Pero en el gobierno griego también existen diferencias. Tsipras debe afrontar la intransigencia en su coalición Syriza, que no se muestra dispuesta a ceder, e incluso juega con la idea de defaultear la deuda y abandonar el Eurogrupo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS