Los países integrantes del Mercosur decidieron suspender "de forma inmediata" la participación de Paraguay de la próxima cumbre de presidentes del bloque regional que se realizará este viernes en Mendoza, debido a la polémica destitución del presidente Fernando Lugo. Además, expresaron su "más enérgica condena a la ruptura del orden democrático en el Paraguay". La drástica decisión, que deja claramente aislado al nuevo gobierno paraguayo de Federico Franco, se conoció a través de un comunicado de la Cancillería argentina. Además, Paraguay sería apartado tanto del Mercosur como de la Unasur hasta el año próximo, según la prensa brasileña.
La Cancillería difundió en un comunicado la determinación adoptada por Argentina, Brasil y Uruguay, "Estados partes" del Mercosur, Venezuela (en trámite de ingreso como "Estado parte"), así como los Estados asociados: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. La suspensión también alcanza a las reuniones preparatorias que los funcionarios del Mercosur concretarán entre mañana y el viernes en Mendoza. En tres puntos, la resolución decide "expresar su más enérgica condena a la ruptura del orden democrático" en Paraguay, "por no haberse respetado el debido proceso" y "suspender al Paraguay, de forma inmediata y por este acto, del derecho a participar" en la cumbre de Mendoza. La resolución se funda en lo establecido en el Protocolo de Ushuaia. También se llama a "considerar, a nivel de jefas y jefes de Estado en la cumbre del 29 de junio, ulteriores medidas a ser adoptadas", contra Paraguay.
Antes de esta determinación, el presidente Franco había confirmado su negativa a participar de la cumbre de jefes de Estado en Mendoza. El nuevo mandatario paraguayo consideró que su llegada al poder es "muy reciente" para sumarse a la cumbre. Y reconoció que el "ambiente no es el propicio".
Viene Lugo. El que sí asistirá es Lugo, quien lo confirmó desde la puerta de su casa. "Vamos a estar la próxima semana en el Mercosur", declaró. Además, dijo que no ayudará al gobierno "trucho" de su sucesor Fernando Franco, y reiteró que en Paraguay hubo un "golpe de Estado parlamentario".
Según el diario O Globo de Brasil, Paraguay sería apartado del Mercosur, así como de la Unasur, hasta las elecciones presidenciales paraguayas de abril de 2013. Brasil coincidiría con la línea dura adoptada por Argentina, pero prefiere que sea ésta la que lleva adelante las acciones para preservar la fuerte vinculación económica existente entre Brasilia y Asunción.
Las diferencias, sin embargo, dentro del Mercosur y la Unasur —que reúne a los 12 países sudamericanos— son visibles. Brasil, Uruguay, Perú, Colombia y Chile, entre otros, plantean objeciones de procedimiento, fundamentalmente que se violó el derecho a la debida defensa de Lugo, al no concederle un tiempo razonable para defenderse. Argentina y Venezuela, así como Ecuador y Bolivia, denuncian en cambio un "golpe de Estado". Los primeros han convocado a sus embajadores en Asunción a consultas, mientras los segundos los retiraron, una medida de mayor gravedad. Ambos grupos sin embargo invocan sanciones en base a la cláusula democrática, vigente tanto en el Mercosur como en la Unasur.
La cláusula democrática aprobada por el Mercosur en el Protocolo de Ushuaia prevé que los Estados partes adopten medidas "en caso de ruptura del orden democrático en alguno de ellos.Dichas medidas abarcarán desde la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos de los respectivos procesos de integración, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes de esos procesos", sostiene el protocolo. Pero el texto va incluso más allá y habla de "cerrar de forma total o parcial las fronteras, suspender o limitar el comercio, tráfico aéreo y marítimo, las comunicaciones y la provisión de energía, servicios y suministros", al país sancionado.
En Lima. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) celebrará una cumbre de emergencia este miércoles en Lima, donde se tratará la situación paraguaya y se buscará una posición común entre los doce países que la integran.
En el Mercosur, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, considera que en Paraguay hubo un "golpe de Estado" que su gobierno "no va a convalidar". La cancillería brasileña condena "el proceso sumario" que "no aseguró un amplio derecho de defensa" para Lugo. Por esto, las medidas que se tomarán en los ámbitos de Unasur y Mercosur "serán aplicadas en consecuencia de la ruptura del orden democrático en Paraguay". Itamaraty subraya empero que "no tomará medidas que perjudiquen al pueblo hermano de Paraguay".
El gobierno de Uruguay cuestionó por su parte que "la rapidez y urgencia de los procedimientos seguidos para el juicio político del presidente Lugo, con características de juicio sumario, no condicen con las garantías esenciales del debido proceso". En cuanto a Chile, su presidente, Sebastián Piñera, declaró que "nuestro gobierno no tomará ninguna medida que signifique un perjuicio para el pueblo de Paraguay", aunque reconoció que en la destitución de Fernando Lugo "no se cumplieron ni se respetaron las normas del debido proceso". Piñera señaló que su gobierno respetará los acuerdos que establezcan los países de la Unasur este miércoles en Lima. Piñera además agregó que llamó a consultas al embajador chileno.
Chávez, a la carga. En el extremo opuesto se mostró, como era previsible, el venezolano Hugo Chávez. A su condena el mismo día de la destitución el pasado viernes, ahora agregó una sanción económica unilateral, sin esperar a las cumbres de Unasur y Mercosur. Dijo durante un acto que ordenó suspender el envío a Paraguay de 50.000 barriles diarios de petróleo. Asunción replicó informando que posee reservas suficientes para paliar ese faltante y que tiene otros proveedores que fácilmente pueden suplir el incuplimiento venezolano.