El Mundo

El "Chapo" Guzmán, culpable de todos los cargos en el juicio en EEUU

El narcotraficante más famoso de México podría pasar el resto de sus días en prisión por sus asesinatos, sobornos y contrabando de escala.

Miércoles 13 de Febrero de 2019

El narcotraficante más famoso de México, Joaquín "El Chapo" Guzmán, fue hallado ayer culpable de liderar una operación a escala industrial de contrabando de estupefacientes hacia los Estados Unidos, luego de un juicio de tres meses en Nueva York que incluyó relatos de asesinatos, sobornos a políticos y hasta un escape desnudo a través de un túnel.

Tras seis días de deliberaciones, un jurado halló culpable a "El Chapo", de 61 años, de los 10 cargos que se le imputaban, por lo que podría ser condenado a cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos especialmente elegida para frustrar otra fuga como las dos que perpetró Guzmán en su México natal.

Se trata del mayor juicio por narcotráfico celebrado en Estados Unidos. La vista en la que se conocerá la sentencia definitiva será el próximo 25 de junio.

Mientras el juez leía el veredicto, Guzmán miraba fijamente al jurado.

La suerte del capo de la droga, de 61 años, ha estado en manos de ocho mujeres y cuatro hombres, todos ellos vecinos anónimos de los barrios de Brooklyn, Queens y Long Island, y las deliberaciones se han extendido durante más de 34 horas. El jurado tenía el veredicto listo al mediodía de Nueva York y se le leyó media hora después. Él lo recibió sentado, con camisa gris y corbata gris oscura, buscando continuamente con la mirada a su esposa, Emma Coronel, que lucía una chaqueta larga de color verde.

Tras la lectura del veredicto, el magistrado que preside el juicio, Brian Cogan dijo que en sus 13 años de ejercicio "nunca" había tenido "un jurado que hubiese presentado tanta atención a las deliberaciones y al proceso". "Este caso", ha agregado Cogan, "demuestra que el sistema de justicia funciona".

Dentro del cargo uno, el de empresa criminal --por el que, presumiblemente, el capo pasará el resto de sus días en prisión--, la justicia estadounidense ha aceptado finalmente 25 de las 27 acusaciones. En el momento de la extradición hace dos años, "El Chapo" fue imputado con 17 cargos penales que finalmente se concentraron en 10 para agilizar el proceso. La Fiscalía tuvo que probar que distribuyó droga de manera concertada con al menos cinco personas y que actuó como gestor de la organización. También que sobornó, torturó y asesinó para proteger y hacer crecer el negocio.

Si sus tácticas no funcionaban, siempre tenía un plan para evadir la captura. "¿Quién viaja en vehículos blindados con guardias de seguridad? ¿Quién no tiene uno sino una serie de túneles para escapar? ¿Quién tiene una armada de gente peleando por él?", dijo en las alegaciones finales la fiscal Andrea Goldbarg. "Era porque sabía que era culpable", aseguró. Le describió como un criminal astuto y cruel.

Durante el juicio se cruzaron decenas de testimonios y cientos de evidencias para demostrar cómo El Chapo hizo piña con un grupo de criminales para compartir los beneficios y los riesgos del narcotráfico. Se identificó como colíder a Ismael El Mayo Zambada, aún prófugo. Se ayudaban para ser más fuertes compartiendo territorio, la infraestructura, la inversión en los cargamentos y los sicarios.

"El Chapo" se fue haciendo más rico y poderoso con los años. El segundo cargo hasta el octavo son por conspirar para producir, importar y distribuir droga desde fuera de Estados Unidos para después venderla en ciudades como Los Ángeles, Chicago o Nueva York. Uno de los decomisos más importantes en la ciudad de los rascacielos se hizo muy cerca del tribunal donde se celebró el juicio.

La Fiscalía presentó su causa durante 11 semanas. Llamó al estrado a 56 testigos, 14 de ellos cooperantes protegidos. Dibujaron con su recuento el cuarto de siglo durante el que Joaquín Guzmán lideró el cartel. La defensa lo hizo en media hora y con un solo testimonio. Concentraron la munición en el interrogatorio a los delatores. "Algunas veces", dijo el abogado Eduardo Balarezo, "la mejor defensa es una buena ofensa".

En lugar de planificar una extensa batería de testigos con la que torpedear al todopoderoso Departamento de Justicia, la estrategia de la defensa buscó presentar a los testigos como criminales mentirosos que con sus confesiones pretendían reducir las condenas y proteger a sus familias. También pusieron en evidencia inconsistencias en el recuento que hicieron de su vida personal y el negocio.

Doce de los 14 cooperantes tenían acuerdos de colaboración, como los capos colombianos Juan Carlos Ramírez, alias Chupeta, y los hermanos Cifuentes. "No les pedimos que tengan simpatía hacia ellos", dijo la fiscal, "solo que determinen si sus testimonios tienen sentido con las pruebas aportadas". Once trabajaron o fueron socios del cartel bajo el liderazgo de "El Chapo" e Ismael Zambada.

Ya con Jesús El Rey Zambada (hermano de "El Mayo" Zambada), el primer testigo estrella, quedó claro que Joaquín Guzmán tenía poco que hacer. Los testimonios se apuntalaron a partir de la segunda mitad del juicio con cientos de llamadas interceptadas y mensajes del acusado con sus asociados. Fueron una ventana abierta a cómo gestionaba la empresa criminal. Con sus propias palabras se mostró a sí mismo como el patrón.

Una prueba crucial para demostrar que estuvo al mando fue que ordenara crear un sofisticado sistema de comunicaciones encriptadas con sus asociados para proteger el negocio. Y, por supuesto, el recurso a la violencia. "Como jefe", dijo Goldbarg, "decidía quién vivía y quién moría". Tampoco le importó, afirmó, "mancharse las manos de sangre" ejecutando a quien representara una amenaza.

El noveno cargo se refería al uso de armas de fuego para proteger la empresa criminal. No solo le gustaba lucir en la cintura su pistola con empuñadura de diamantes incrustados. Durante el juicio quedó demostrado que se hizo con armamento de todo tipo para que sus sicarios y su personal de seguridad pudieran cometer los crímenes que les ordenaba.

Los cooperantes describieron cómo la corrupción empapó todos los niveles de gobierno en México.

La defensa denunció una conspiración entre autoridades mexicanas y de EEUU para que Mayo Zambada siga reinando a sus anchas.

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