La Habana/Buenos Aires.— El gobierno de Cuba autorizó a la madre de la
médica disidente Hilda Molina a viajar a Argentina para reunirse con su familia, en momentos en que
la isla comunista está flexibilizando restricciones. La medida beneficia a Hilda Morejón, de 89
años, aunque su hija, una reconocida neurocirujana que desde 1994 reclama sin éxito el permiso para
salir de Cuba, aún debe esperar. Hace tres años, el caso de Molina desató un sonado conflicto
diplomático.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo ayer que valoraba el gesto del
gobierno cubano de permitir el viaje de Hilda Morejón, "para que pueda estar junto a sus nietos y
bisnietos". "Lo valoro como un gesto hacia su familia y también hacia el gobierno argentino",
recalcó.
La médica Hilda Molina, quien en 1994 protestó contra el sistema de salud
cubano, aclaró ayer que ella aún no recibió la autorización para viajar junto a su madre. Pero
agregó que el hecho de que pueda viajar su madre es un motivo de alegría, porque podrá ver a su
nieto, Roberto Quiñones, quien es hijo de Molina y vive desde 1994 en Buenos Aires, casado con una
argentina con la que tiene dos hijos.
"Desde el 2006 estábamos esperando el pasaporte para mi madre, y para gran
sorpresa de nosotros hace dos días le fue devuelto el pasaporte y permitieron que continuáramos las
gestiones de viaje", dijo Hilda Molina en una conversación telefónica desde La Habana con el canal
TN. Una fuente oficial argentina reveló a la agencia Reuters que la mujer partiría el sábado hacia
Buenos Aires.
"Uno de los momentos más felices de mi vida va a ser cuando (mi hijo) vea a mi
madre, porque mi madre es el gran amor de mi hijo y ella está ya muy mayor, está muy enferma", dijo
Molina.
La decisión llega en momentos en que el presidente cubano, Raúl Castro, quien
sustituyó a su convaleciente hermano Fidel en febrero, comenzó a levantar el "exceso de
prohibiciones" en la isla.
Por su parte, el hijo de la médica agradeció desde Buenos Aires el gesto de
distensión del gobierno comunista, y anticipó que su abuela podría permanecer en Argentina al menos
seis meses.
"Ha habido un cambio de actitud positivo con respecto al viaje de la abuela.
Agradezco públicamente a Raúl Castro por este gesto de piedad y de humanidad que ha tenido", dijo a
Radio Mitre.
Quiñones, que también ejerce la medicina, añadió que aún no hay novedades en
torno al caso de su madre, pero se mostró optimista: "Hasta hace dos o tres semanas todo estaba
igual, pero considero que tal vez las cosas se resuelvan por etapas", opinó.
Incidente diplomático. En 2005, la decisión del gobierno cubano de impedir la
salida de Molina provocó un incidente entre Fidel Castro y el entonces presidente argentino Néstor
Kirchner, quien solicitó al líder comunista que permitiera a la médica viajar fuera de la isla.
Molina, una prestigiosa neurocirujana que participó en la creación de un
reconocido hospital en La Habana, ha recibido negativas para viajar a Argentina desde 1997, tres
años después de su primera gestión para ver a su hijo y tras su renuncia a su cargo en el sistema
de salud cubano.
La médica rompió con el gobierno comunista en 1994, después de que se resistió a
que el centro de neurocirugía que fundó se transformara en un lugar de atención solamente para
extranjeros.