Tengo catorce años y quiero que mi voz sea escuchada. Cada vez estamos más cerca del Mundial de fútbol y siempre recuerdo la misma sensación cada cuatro años: los argentinos solo recordamos nuestra bella nacionalidad en sucesos destacados. Si se detienen un momento a pensar, lo demostramos constantemente: tiendas donde no hay remeras argentinas pero ilustradas con la bandera de Inglaterra, descuido del país desde lo ecológico a lo político, pocas personas (generalmente ancianos) que conocen la historia argentina o alguna canción típica, llámese tango, folclore o demás, y muchos prefieren conocer el exterior sobre regiones del país. Conocidos provenientes de España se horrorizaron al descubrir esta falta de cultura. Recuerdo que dijeron: "La formación de un país empieza por saber qué se tiene del mismo; así, van a quedar estancados". Sólo una cosa más que decir: ¡viva la celeste y blanca!


























