Es cierto, lo que dice la Iglesia Católica no es nada más que el espejo de nuestra realidad. Sin dudas los gobiernos tienen una gran responsabilidad sobre los acontecimientos cotidianos. Para justificar que la violencia es antigua, podríamos llegar hasta Caín y Abel. Pero no, eso no es nada más que un pretexto para justificar la inacción y la responsabilidad de haber producido enfrentamientos dividiendo a los argentinos, cuando no existía ninguna causa para la confrontación. Tampoco podemos volver a épocas muy lamentables de nuestra historia y, en algunos casos, la justificación de una violencia de la que formaron parte muchos de los sectores que hoy reivindica el gobierno como héroes de una gesta que no fue tal . Los crímenes de lesa humanidad no tienen perdón y deben ser juzgados, pero falta establecer la responsabilidad de los otros sectores de múltiples actos de barbarie, asesinatos, actos de terrorismo y muerte de ciudadanos inocentes. Cuando el presidente Perón asumió el poder a partir de una enorme mayoría de votos en su último gobierno, trajo consigo una actitud de unidad. Dijo que ahora habíamos cambiado: “ Para un argentino, no hay nada mejor que otro argentino”. Predicó con el ejemplo y lo sostuvo con actos, se abrazó con Balbín y ambos líderes entendieron que debían dejar atrás viejas diferencias, para ponerse al servicio de la unidad nacional. Lamentablemente muchos lo desoyeron. Y el discurso de despedida del líder del radicalismo luego del deceso de Perón así lo demostró… “Este viejo adversario hoy viene a despedir a un amigo…” Esos sectores conspiraron, se rebelaron contra Perón y pasaron a la clandestinidad. Se enfrentaron al gobierno democrático al que ellos decían pertenecer. Tomaron las armas contra la República, asesinaron, asaltaron cuarteles y fueron funcionales a la tragedia que sucedió. Que hubo ideales, nadie lo discute, pero el modo y la forma produjeron uno de las más repudiables y terribles tiempos que vivió el país. El relato sigue buscando caminos que son cada vez más inexplicables y surrealistas. También la exaltación de la pobreza y de la villa miseria es otro acto de demagogia brutal. Deberíamos estar unidos en busca de la erradicación de la pobreza y de la miseria, en lugar de usar con increíble descaro a los sectores más pobres y vulnerables del país. La pobreza ha crecido y sigue creciendo. Además de los indigentes, los desocupados, también ha crecido mediante jubilaciones miserables y empleos muy mal remunerados, que no dan respuesta a las necesidades de esas familias que sufren y luchan a diario por su subsistencia. Argentinos, por qué repetir errores. Es necesario ponerse a trabajar por la unidad, por la paz, por el trabajo. Repoblar el país y generar las condiciones para multiplicar los bienes. Lograr un proyecto consensuado a largo plazo y sostenido por todos los sectores, para lograr un bienestar que está a nuestro alcance si somos capaces de trabajar para ello. Un país enorme, bien administrado, sin corrupción, con una Justicia que funcione a pleno y con ciudadanos que encuentren el destino que todos soñamos. De que vale volver a discutir lo que no tiene discusión. Bien vale recobrar aquella frase dicha por un intelectual que amaba a la argentina, el filósofo español José Ortega y Gasset: “Argentinos, a las cosas”.
En la sesión plenaria del 20 de setiembre de 1993, las Naciones Unidas declararon que el 15 de mayo sería el Día Internacional de la Familia, haciéndose eco del pedido de las naciones miembro, con el objeto de fortalecer el núcleo básico de la vida social y garantizar a la niñez la condición fundamental para un crecimiento armónico de su personalidad. Por otra parte, nos parece apropiado señalar que el Ministerio de Educación de Cuba, en un texto sobre Educación Sexual, de 1997, definió a la familia como “el grupo social que se constituye a partir de la unión voluntaria de un hombre y de una mujer, quienes deciden hacer una vida en común… Los padres son los primeros e insustituibles maestros que con amor y ternura deben acompañar a los hijos en el proceso de crecimiento de volverse adultos plenos, responsables y protagonistas de la construcción de nuestra sociedad”. Desde la Redfamiliasantafe, como entidad coordinadora de personas e instituciones distribuidas por el territorio provincial, para la defensa y promoción de la vida humana y de la familia, nos hacemos eco de la fecha establecida por la ONU y expresamos nuestra firme voluntad de continuar en la tarea emprendida que trasciende cualquier frontera étnica, cultural, política y religiosa. Tanto el texto oficial de Cuba, arriba mencionado, como la posición de la Iglesia Católica, conocida por todos, nos parece que marcan el camino de la paz social. Por eso, si buscamos esa paz que se cimenta en la verdad y la justicia, respetemos la naturaleza conyugal del matrimonio como unión amorosa entre un hombre y una mujer, única unión abierta a la vida, fuente de paternidad y maternidad. Aceptemos el derecho de todo niño a un papá y a una mamá, como también su derecho a la identidad biológica, bases de seguridad psicológica. Finalmente, digamos sí a la vida no-nacida y a la protección integral de la mujer embarazada en situación de riesgo, porque una vida no vale más que otra, salvemos las dos. Apostemos a la cultura de la vida; si le hacemos la guerra al no nacido para abortarlo, nadie podrá garantizar que no nos hagamos la guerra entre nosotros por odio, venganza o placer. Podremos evitar otras formas también horribles de violencia, si le devolvemos a las familias su identidad y dignidad, si las autoridades políticas gobiernan para las familias y no tanto para individuos aislados. Como nos parece un grave error la ideología de género, optamos por toda terapia reparativa de las disfunciones a nivel de identidad sexual. Sembrar el respeto entre las personas, sin violentar la naturaleza del matrimonio y de la familia, es condición para la paz .
Carlos A. Robledo, Cristina Cantenys y Marcelo Arderiú
Telefonía
ineficiente
Con fecha 3 de febrero de 2014 inicié un trámite para traslado de mi teléfono Nº 0341-4391467 de un domicilio a otro, distante seis cuadras, al cual le asignaron el Nº de trámite 16VKDVJ99, el 18 de febrero, ante mi consulta se verificó que no había inconveniente en el curso del trámite y se generó su agilización bajo el Nº 16W9XZZEZ, siempre con la promesa de que me avisarían para ir a colocarlo. Como esto no ocurría, el 5/3/14 consulté nuevamente y me informaron que lo harían dentro de las 72 horas hábiles, lo que quedó registrado con el Nª 16X138OIH. Como nada pasaba el 19/3/14 pregunté nuevamente y esta vez no me dieron número porque dijeron que el reclamo se hacía bajo el anterior. El 15/4/14 ante mi nueva consulta me informan que está “confirmado el traslado”, el que se debería efectivizar entre el 4/4 y el 4/5/14. Como nada sucedió al respecto, el día 6 /5/14 reclamé nuevamente y se volvió a reiterar por enésima vez el reclamo. Evidentemente se me ha engañado con las sucesivas promesas que desde Telecom me hicieron. Sé que lamentablemente no soy el único cliente al que le sucede esto, por eso hablo de ineficiencia en el servicio y no de un problema puntual. Aguardo que a la brevedad se cumpla con el traslado solicitado ya que para mí es imprescindible contar con la línea telefónica.
DNI 8.412323
Fisherton,
¡muy sucio
Recientemente la Municipalidad cambió la empresa prestadora del servicio de recolección de residuos domiciliarios, instalando contenedores. A pocos meses de su implementación el sistema no puede ser más desastroso. Merced a ello Fisherton está, como nunca, vergonzosamente sucio. Contenedores que obstruyen el tránsito de angostas calles, están en gran cantidad rotos, muchos tumbados, con residuos domiciliarios esparcidos a su alrededor. A tan penoso cuadro lo agrava la irregularidad de la recolección, comprobándose que en muchos días hábiles tal servicio no se presta. Lo mismo ocurre con los residuos de jardín. Verdaderas montañas de ramas y hojas se amontonan por muchos días en veredas, si bien prolijamente cuidadas por los frentistas, hoy transformadas en basurales. No sirven las quejas. No se escuchan. Vecinos que hasta hace muy poco colocaban sus residuos cuidadosamente en plataformas de altura para su retiro por la empresa anterior, hoy ven inmundicias agravadas por basura que la incultura de algunos agregan, sin que las autoridades pertinentes intervengan para corregir tamaña involución. Los contenedores que se han instalado no se adecuan a las calles de Fisherton. Las interrumpen. Obligan a los vehículos a desvíos peligrosos. Son extremadamente frágiles. Su capacidad es rápidamente saturada por vecinos de otras cuadras, quienes depositan sus residuos aún cuando los mismos están llenos. Lo cierto es que el sistema descripto ha empeorado la higiene de Fisherton, sumiendo al barrio en una mugre inmerecida. Debe haber responsables, creo.
Salvador V. Avendaño
Una palabra
de esperanza
Hoy quiero llegar a los lectores con un mensaje de esperanza que trae paz a nuestros corazones. A pesar de estar transitando el siglo XXI y de gozar de adelantos científicos jamás imaginados, vivimos más preocupados y ansiosos que nunca. Vivimos con temores por el futuro, con miedos por la creciente inestabilidad en todos los órdenes de la vida en todo el mundo. Somos sacudidos frecuentemente con noticias que nos acercan los medios de comunicación, como catástrofes, terremotos, guerras y rumores de guerra… Y nos preguntamos: ¿hacia dónde vamos? ¿Qué esperanza tenemos? Pero en medio de este panorama, que sin lugar a dudas es real, nos viene con frescura, como un oasis en medio del desierto las palabras de Jesucristo y que están registradas en la Biblia: “No se turbe vuestro corazón, ni tengan miedo, crean en mí… tengo la solución para sus vida”. Dijo también: “Yo soy el camino. La verdad y la vida nadie viene al Padre sino por mí”. Sí apreciados lectores, hay un solución y una auténtica esperanza y es Jesucristo. El único que puede dar a nuestra vida seguridad, estabilidad, esperanza y un sentido y propósito para vivir es Jesucristo. Démosle entrada en nuestras vidas.
Jorge R. Alonso
El clásico y la
grandeza del club
Según Gabriel Heinze, “hacer crecer a un club no es ganar clásicos, se hace consiguiendo estrellas y peleando copas”. Lo dijo por impotencia, ya que nunca pudo ganar el derby con Newell’s, que para colmo de males en el año de su segundo abandono del fútbol (recordemos que el primero fue en noviembre de 1997) perdió dos veces y en su propia casa siendo vapuleado tácticamente. No dejo de reconocer que su trayectoria como futbolista ha sido muy buena, jugando en los mejores clubes de Europa, como también en la selección argentina, pero como todo futbolista siempre queda una frustación en el camino y ésta fue no poder disfrutar de la alegría más grande que pueda tener un jugador, que es ganar un clásico. A veces hay que saber interpretar la letra chica de los discursos, tal vez el marco y el momento lo superó al Gringo, que lo creo una persona honesta y franca, no muy común en el ambiente del fútbol; pero también que un club puede ser grande ganando clásicos “siempre con humildad y respeto por el rival”, como dice un señor que estuvo en el banco siete veces y no perdió nunca.
Daniel Pautrier