No es la primera vez que la presidenta argentina discrepa contra su par Barack Obama y lo hace deliberadamente sin diplomacia en el mismo territorio de EEUU. El temario incluía la actual crisis económica global y el "pedido" de reconocimiento de Palestina como miembro de la ONU. Sabemos que las relaciones son adversas entre Israel y Palestina. El discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, elocuente y extenso a favor del Estado palestino, no ha sido del agrado de la comunidad judía ni de los familiares de las "víctimas" de la Amia que la acompañaron en este viaje a Nueva York. El presidente Obama, siempre respetuoso, ha sido más cauto en este tema urticante. ¿Su error? No adular a Cristina Fernández, que está acostumbrada a ser el "centro del universo". El despropósito, trajo la súbita reacción del presidente de EEUU, que votará contra los créditos internacionales para Argentina. Siento vergüenza ajena.






























