Eso es lo que recibió la Presidente de los argentinos en la noche del jueves 18. Fue un cachetazo aplicado a la soberbia y a la altanería de su inconducta. Fue la hora de un pueblo asqueado de tanto atropello junto. Ese día la genuina democracia, la verdadera República ganó la calle y se hizo escuchar por todo el país. Todo el pueblo se encolumnó detrás de una misma consigna: ¡Basta de corrupción! ¡Basta de inseguridad! ¡Basta de atropellos! ¡Viva la Democracia! ¡Viva la República! Solo se vio flamear una Bandera, la celeste y blanca. Solo se escuchó el himno, el Nacional Argentino. Yo también asistí y participé. Fuimos muchos los ciudadanos que gestamos este clamor popular. Me tocó palpar la sana emoción de un pueblo hastiado de tanta ilegitimidad, que se volcó a las calles en forma pacífica, pero de modo firme y contundente le hizo saber a la Presidente su disconformidad con su desgobierno. Se lo gritó en la cara. En Olivos, en el Congreso, en La Rosada, en el Obelisco. En todo el ámbito del Territorio Nacional. Al pueblo no le hace falta ni twitter ni facebook para ejercer su derecho a la libre expresión, por ello no se merece que la primera mandataria esgrima una forzada y ridícula respuesta utilizando las redes sociales. En términos turfísticos se dice que los pingos se ven en la arena. Por eso creo que el pueblo argentino disputó con el gobierno Nacional el Carlos Pellegrini y lo ganó de punta a punta. Hay que decirlo. Lo del jueves 18 a la noche fue un ejemplo de madurez política por parte del pueblo. Gran parte de ese pueblo le dio a la Presidenta un mandato, el que hasta ahora aparece incumplido, vejado, tergiversado en todos sus términos. Realmente no creo que la terquedad reconocida por la Presidenta le permita realizar un golpe de timón de 360 º que le permita legitimar su ejercicio. Es una verdadera lástima. Como pueblo le quedamos grande a Cristina y lo peor de todo esto es que aún no se dio cuenta o en realidad no le importa.Y si alguna vez se le pasó por la cabeza, y como última ratio, el vuelo de algún helicóptero despegando de La Rosada o de Olivos, le aconsejo que esta vez sea al menos una nave sanitaria.





























