Martina Maturana, una niña chilena de 12 años, es la responsable de que en la
isla de Robinson Crusoe, la única habitada de las tres que integran el archipiélago Juan Fernández,
no haya habido más víctimas mortales de las ocho que dejó allí el tsunami a raíz del devastador
terremoto de 8,8 grados del sábado.
En la isla el terremoto apenas se dejó sentir, pese a lo cual la pequeña, hija
de un carabinero, avisó a su padre quien, tras tranquilizarla, llamó al abuelo a Valparaíso, en el
continente, y les informó de la magnitud de lo ocurrido.
Nada más oír lo que pasaba, y tras ver por la ventana que las barcas en el
puerto chocaban entre sí en un mar agitado, la pequeña salió corriendo a la plaza de la isla e hizo
sonar el bong instalado en el centro del parque, alertando a los vecinos.
Martina no conocía el código de emergencias estipulado entre las autoridades de
la isla, pero su gesto despertó a algunos habitantes, que hicieron sonar las campanas y huyeron
hacia zonas más altas. Minutos después, una ola gigante irrumpió en la isla, provocando importantes
daños.
Su gesto de heroísmo ha sido narrado por el gobernador de Valparaíso, Ricardo
Bravo, quien visitó anteayer por la tarde el archipiélago, según informó en su edición de ayer el
diario La Tercera.
"No quedó nada en la isla", explicó, tras precisar que las olas penetraron 300
metros e inundaron un colegio, la plaza y la municipalidad. Anteayer, dos aviones ambulancia
llegaron con los restos de cuatro de las ocho víctimas mortales que dejó la tragedia, mientras que
las otras cuatro serán enterradas en la isla, después de que se rehabilite el cementerio, que quedó
parcialmente destruido.
Según Bravo, hay 200 personas damnificadas, lo que representa el 35 por ciento
de la población de la isla. Todos ellos han sido albergados en las casas del resto de los
habitantes. Además, hay ocho personas desaparecidas.
Arqueólogos a salvo. Una decena de arqueólogos franceses y sus homólogos
chilenos que se encontraban en la isla Robinson Crusoe cuando se produjo el sismo en Chile
escaparon milagrosamente al maremoto que arrasó el único poblado de la isla, San Juan Bautista.
Según un correo electrónico que consiguieron enviar el domingo a sus familias,
"todos los miembros de la misión Robinson 2010 están sanos y salvos. El pueblo de San Juan Bautista
(de unos 600 habitantes) fue arrasado por el tsunami. Perdimos todos nuestros equipos de trabajo",
precisaron.
La hermana de uno de los arqueólogos, desde París, indicó que "estaban durmiendo
en una hostería, una construcción de un piso situada a unos metros sobre el nivel del mar en las
faldas de una colina frente a la bahía Cumberland. "Tuvieron la suerte de ser despertados por
algunos pescadores que notaron el mal estado del mar y dieron el alerta a los investigadores que
buscan un galeón hundido frente a la isla.
(DPA)
Desmentida
Claudio Olmedo, encargado de prensa de la Asociación
de Fútbol de Chile, desmintió ayer que el entrenador rosarino Marcelo Bielsa haya escrito una carta
difundida por Clarín digital, al parecer levantada de un diario chileno. La misiva, sobre la
supuesta experiencia del Loco, fue publicada ayer por varios medios, entre ellos La Capital.