Qué bueno sería que los rosarinos nos tomemos un tiempo para pensar, sacar nuestras propias conclusiones y no ir detrás de una noticia, que conmueve por cierto, pero que necesita de una reflexión en vez de una sentencia. El Hogar del Huérfano funciona en nuestra ciudad hace 100 años, realizando una labor que todos creen conocer, porque de una u otra forma "colaboraron" acercando donaciones, pero pocas personas le han dedicado real interés al trabajo que allí se realiza los 365 días de estos años. Los niños que llegan allí carecen de todo lo que cualquier criatura merece tener, comenzando por lo básico como ropa, alimento, salud, hasta lo fundamental que es su mamá, con un techo que los proteja. Si esto no es suficiente, se le suma el hecho que "por lo general" también fueron abusados, o si tuvieron suerte "solo los golpearon". Así se los recibe, lo que quiere decir que trabajar reeducar, intentar incorporar valores, hábitos, normas de convivencia resulta una tarea difícil, titánica, que exige las mejores estrategias y que no siempre se logran. Quienes tuvimos la oportunidad de ser voluntarias, conocemos de cerca cómo se desarrollan los días, cómo se organizan las diferentes actividades, cómo se vive desde el lunes a la soledad del domingo cuando nadie los va a buscar. Todos están escolarizados, con un transporte a su disposición, las cuatro comidas se cumplen a rajatabla, con un personal que cocina con cariño muchas veces haciendo magia para que alcance y sea rico. A la tarde se hacen las tareas con el mismo esfuerzo que en cualquier hogar y después tienen diversas actividades para pasar las largas tardes antes de que llegue la hora de bañarse, cosa que realizan todos los días sin excepción, Mientras, en el salón grande alguien se encarga de doblarles toda la ropa que todos los días se lava (desde zapatillas hasta las mochilas). Podría seguir contando actividades y experiencias, muchas de ellas dolorosas que podrían llenar un libro, pero la idea es poder transmitir la mirada desde adentro. Nadie dice que si hay irregularidades o lo que es peor, si existe sospecha de algún tipo de abuso, se investigue y a fondo. Pero el problema es que la sociedad muchas veces dicta sentencia antes que la Justicia, y toda esta previa de noticias lastime y golpee a la institución y en consecuencia a los chicos. Habría que preguntarse si esta intervención de los funcionarios provinciales quiere llegar para quedarse, pero si es así entonces no olvidemos que el Hogar tendrá que teñirse del color político de turno.


























