Equipos de rescate trabajaban bajo reflectores buscando a decenas de personas atrapadas luego del terremoto que anteayer sacudió a la segunda mayor ciudad de Nueva Zelanda, causando la muerte de al menos 68 personas.
Fue el segundo terremoto en sacudir Christchurch, ciudad de casi 400.000 habitantes, en cinco meses. Alrededor de 120 sobrevivientes fueron sacados de los escombros pero se teme que la cifra de muertos aumentará.
“Hoy podríamos estar presenciando el día más oscuro de Nueva Zelanda. La cifra de muertos que tengo hasta el momento es de 68 personas y podría elevarse”, dijo el primer ministro neozelandés, John Key, que había volado a su ciudad natal de Christchurch. Key dijo que se teme que haya cien desaparecidos entre los escombros.
Las autoridades dijeron que identificaron formalmente a 32 muertos pero habían más cadáveres en edificios colapsados y autos aplastados.
“Tenemos una morgue temporal en la estación de policía de Christchurch y tengo 38 cadáveres aquí en este momento y las calles siguen llenas de cuerpos”, dijo el comandante de turno de la policía Russell Gibson en Radio New Zealand.
El terremoto de magnitud 6,3 se produjo anteayer a la hora del almuerzo, cuando las calles y tiendas estaban llenas de gente y las oficinas aún estaban ocupadas. Fue el desastre natural más mortífero de Nueva Zelanda en 80 años.
Los equipos de rescate, trabajando bajo las luces durante la noche, se centraban en las últimas horas en dos edificios derrumbados: un bloque de oficinas de servicios financieros cuyas cuatro plantas cayeron una encima de otra, y un edificio de televisión que también albergaba un colegio de inglés.
Doce estudiantes japoneses del centro podrían estar desaparecidos, dijo un funcionario de ese país a Reuters y la emisora pública nipona NHK dijo que varios de otro grupo en el edificio también estaban perdidos.
Ocho personas fueron sacadas del edificio y se sabía que había otras seis en el lugar.
Otras 22 personas estaban atrapadas en el edificio de servicios financieros de las cuales al menos tres habían hecho contacto. Algunos estaban ilesos.
El alcalde Bob Parker describió la ciudad, una localidad turística histórica, como una zona de guerra.
Fue el peor desastre natural del país desde que un terremoto sacudió en 1931 la ciudad de Napier, en la isla Norte de Nueva Zelanda, que dejó 256 muertos.
Christchurch ha sido descrita como una pequeña parte de Inglaterra.
Tiene una catedral representativa, ahora bastante destruida, y un río llamado el Avon. Tenía muchos edificios históricos de piedra, y es popular entre estudiantes de inglés y entre turistas como trampolín para viajes a la pintoresca isla Sur.






























