Ecuador activó ayer el estado de emergencia preventivo en las islas Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad, tras el encallamiento de un buque con carga contaminante que, según autoridades, no representa un riesgo inminente sobre el frágil ecosistema.
La medida, que fue anunciada por el Comité de Operaciones de Emergencia, permitirá la liberación inmediata de dinero para afrontar la situación derivada del accidente ocurrido hace una semana.
Si bien para autoridades no existe una amenaza ambiental inmediata sobre el archipiélago, la declaratoria de emergencia garantizará la movilización de recursos en caso de daño ecológico.
Asimismo, permitirá asegurar el abastecimiento de alimentos y combustibles al archipiélago, con 26.000 habitantes y que está ubicado en el océano Pacífico, a unos 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana, para lo cual se ha dispuesto un puente aéreo hasta que otro buque comience la carrera hasta la isla.
La nave Floreana, que formaba parte de los tres cargueros que abastecen de suministros a Galápagos, encalló el 28 de enero en la bahía Naufragio del puerto Baquerizo Moreno, capital de la isla San Cristóbal.
La embarcación llevaba unas 1.400 toneladas de carga, entre víveres y sustancias peligrosas como 10.000 galones de combustible y 11 toneladas de aceite de origen vegetal, según las autoridades.
Tras el accidente, se registraron fugas de esas sustancias, que han sido controladas con barreras de contención y elementos absorbentes.
El buque, cuyo casco quedó destruido, está en proceso de ser reflotado y retirado de la reserva marina, para su posterior hundimiento.
Los productos peligrosos ya fueron evacuados. De su lado, el propietario del carguero, Frank Chatburn, indicó que aún hay materiales a bordo como 300 toneladas de cemento.
En mayo de 2014, un incidente similar con el carguero Galapaface I también obligó a activar el estado de emergencia sin dejar daños ambientales.
En 2001, el buque tanquero Jéssica naufragó en el sector de Puerto Baquerizo Moreno con 240.000 galones de combustible que se derramaron, generando un grave problema ambiental que afectó a varias especies.
Aviones de la Fuerza Aérea Ecuatoriana iniciaron ayer un puente aéreo para regularizar la dotación de productos perecederos y no perecederos desde el continente.