Con referencia a la carta de la señora R. Simoncini que vierte elogiosos conceptos del lugar denominado Mundoaparte, quisiera expresar mi coincidencia con la percepción de ese espacio que también considero único, digno de enorgullecer a todos los rosarinos. No solamente es admirable el respeto con que son tratados los animales, sino el entorno natural creado para favorecer el bienestar de las especies. Es de una diversidad nada frecuente en los paisajes ofrecidos en otros lugares. Arboleda autóctona, producida desde la semilla en el mismo lugar, dan un marco que estimulan los sentidos, dando la impresión de que el aire que allí se respira es de mayor pureza. Ojalá que el sector político tome nota de la existencia de este mágico e irrepetible espacio, alentando y acompañando con sabias decisiones a las personas que tanto han entregado para llevar adelante este hermoso proyecto.

































