Amigos lectores, por favor que no se nos empañe la vista al ver a nuestro equipo perder el invicto. Esto es sólo una circunstancia. A pesar de que a veces la pasión nos domina, parece que no vemos cuál es la dimensión que ha tomado el futuro futbolístico de Newell's. Con un técnico a la altura de las circunstancias de lo que se pretende en la institución y, lógico, lo que la gente también quiere. Tenemos el nutriente que se necesita para estar a un nivel de lo que tan sólo hace unos meses ni nos imaginábamos. Gente, no podemos cambiar el pasado, pero este presente nos hace pensar en un futuro próspero, lleno de buen juego, de jugadores nacidos y proyectados en la institución, porque Newell's nuevamente ha vuelto a ser la institución que nos merecemos, no sólo un club de fútbol. La comunidad rojinegra debe estar unida para acompañar este proceso donde debemos asentarnos y seguir la visión del técnico, que tiene un claro manual de cómo se juega al fútbol en una dimensión jerárquica donde se lustra la pelota, con toques y fintas que terminan con el balón dentro del arco rival. Esa pura sensación que gratifica al hincha, esa locura desatada en la tribuna la debemos contener a la hora de ver donde estamos hoy, disfrutando de buen fútbol. Ojalá esta no sea una simple ilusión, sino una realidad plasmada a la hora de que la inmensidad rojinegra piense cómo disfrutar de este momento y cómo consolidarlo a futuro. A esto nos debemos y clamo para que sea una realidad.
































