Para todos los lectores que durante el año siguieron nuestras fantasías, protestas, reflexiones y buenos deseos; para los directivos de La Capital que nos brindan el sensacional espacio que contribuye al crecimiento de la democracia; para todas las personas que se comunicaron con nosotros los escritores, disintiendo, aprobando o felicitando; y para todos los que volcamos nuestros pensamientos en esta singular sección Cartas de Lectores, que día a día leemos con total atención; lleguen mis sinceros deseos de una excelente Navidad, y un Año Nuevo sencillamente favorable. Por nuestros viejos, por nuestros niños, por el término de las injusticias, por un país diferente, donde los hombres de buena voluntad podamos continuar transitando el mágico sendero que conduce al encuentro de la paz necesaria para cualquier logro. Hoy más que nunca, abrazo a todos esos amigos un tanto invisibles, consustanciada con sus enormes deseos de lograr una Argentina mejor.


























