La empresa Estrada de Ferro Campos do Jordao (Efcj) anunció ayer la apertura de una investigación para establecer responsabilidades por el accidente ocurrido el sábado con un tranvía que se descarriló en las cercanías de Santo Antonio do Pinhal, a 165 kilómetros de la ciudad brasileña de Sao Paulo, dejando tres muertos y 39 heridos.
Según un comunicado divulgado ayer por la compañía, el plazo mínimo necesario para determinar las causas del siniestro y responsabilizar a los culpables es de 30 días.
La empresa lamentó lo ocurrido e informó que su director presidente, Ayrton Camargo, está coordinando la asistencia a las víctimas y sus familiares. Además de las tres personas muertas, otras 39 resultaron heridas, de las cuales ocho se encuentran en estado grave.
Paralelamente, ayer comenzó a realizarse una evaluación técnica sobre las circunstancias del accidente, ocurrido en el mismo lugar donde hace 59 años otro tranvía se descarrilara y chocara de frente contra un barranco, tal como ocurrió en esta oportunidad.
El accidente tuvo lugar en la tarde del sábado, después de que el tren eléctrico, que transportaba turistas, partiera de Campos do Jordao, ciudad ubicada en la Sierra de la Mantiqueira, rumbo a Pindamonhangaba, distante 162 kilómetros de la capital paulista.
Unos diez minutos después de la partida, y después de adquirir velocidad al transitar por una bajada recta de unos 300 metros, el vehículo se descarriló al intentar hacer una curva, anduvo unos 30 metros fuera de las vías y acabó estrellándose contra un barranco.
Por ser un lugar de difícil acceso, el auxilio a las víctimas requirió la intervención de unos 50 vehículos del Cuerpo de Bomberos y la Policía, 11 ambulancias y un total de 150 profesionales, entre médicos, paramédicos, y efectivos. l (DPA)