Edición Impresa

Trasladaron a una cárcel común al marino que violó a su hija durante cuatro años

Los jueces finalmente revocaron la prisión domiciliaria que habían concedido al ex suboficial. Satisfacción de Rocío, la víctima. Deberá cumplir una pena de 14 años.

Sábado 27 de Septiembre de 2014

El destituido suboficial de la Armada Marcelo Girat, condenado a 14 años de prisión por abusar de su hija Rocío durante cuatro años, fue trasladado ayer a la cárcel de Batán luego de revocársele la prisión domiciliaria.

El Tribunal Oral Criminal Nº3 de Mar del Plata decidió revocar el beneficio del arresto domiciliario que se le había otorgado, luego de la protesta y la indignación de Rocío, joven hoy de 20 años y que fuera abusada desde los 13 hasta los 17.

Al conocer la noticia del traslado de su padre a Batán, la joven declaró: "Es un alivio, por fin siento que se empieza a hacer justicia. Ahora sé que va a estar preso y espero la sentencia firme para que pase esos 14 años en la cárcel por violarme a mí, su hija", dijo.

El fiscal Eduardo Amavet, por su parte, consideró que la medida era "un alivio para toda la sociedad" más que "un alivio personal".

El caso tuvo amplia repercusión, por todos sus ribetes. Girat arribó a Batán ayer al mediodía. Cumplía arresto domiciliario en la casa de su hermano, donde también residen dos niñas menores de edad.

El propio Girat fue quien reconoció que le era de imposible cumplimiento la medida de arresto domiciliario, pues estaba en peligro la seguridad de su entorno a raíz de la furia que descargaron los vecinos contra la propiedad a la cual él había sido trasladado tras recibir ese beneficio.

En base a los propios dichos del acusado y a que no cuenta con ingresos con los cuales garantizar el arresto domiciliario, el fiscal pidió la revocatoria.

El ex suboficial fue condenado por el Tribunal pero como su defensa presentó un habeas corpus, fue la Cámara de garantías en lo penal de Mar del Plata la que le concedió el arresto domiciliario.

"Los jueces deben comprender el impacto de decisiones de esa naturaleza", criticó el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal (ver aparte).

Girat, militar de contrainteligencia de la Armada, abusó de su hija durante cuatro años lo que le mereció una condena de 14 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo.

Tras dictársele la pena, se le concedió a Girat el arresto domiciliario, lo que provocó indignación, protestas y destrozos sobre una vivienda del barrio Jorge Newbery donde cumplía detención. Un vehículo que estaba estacionado en el lugar fue prendido fuego por los vecinos.

"Toda la vida le tuve miedo", contó Rocío a un canal de noticias, y dijo que "ahora queda que investiguen a los que fueron cómplices de sus movimientos en la Base Naval (de Mar del Plata), lugar donde me violaba".

La joven también señaló que su objetivo "es ayudar a todas las chicas que pasaron o están pasando por situaciones similares".

"Él se equivocó porque decía que yo era igual a mi mamá. Ella es más callada. Yo le decía: Basta, porque voy a hablar. Hasta le dije que lo perdonaba pero que me libere, pero siguió" con los abusos, relató la joven.

"Le deseo que Dios lo acompañe, no le tengo miedo, no le tengo rencor. Yo voy a salir de esto", agregó la joven, acompañada de su mamá, Viviana, quien aseguró que también supo tenerle "miedo" a su esposo Girat.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario