El profesor Oscar Flores también es guía de los visitantes de la quebrada de Humahuaca, es un baqueano de la región y las historias del lugar y de Tilcara, a 85 kilómetros al norte de la capital jujeña y a orillas del río Grande y la ruta 9.

El profesor Oscar Flores también es guía de los visitantes de la quebrada de Humahuaca, es un baqueano de la región y las historias del lugar y de Tilcara, a 85 kilómetros al norte de la capital jujeña y a orillas del río Grande y la ruta 9.
La quebrada de Humahuaca, un profundo surco de origen tectónico fluvial del noroeste jujeño, era habitado desde hace mil años por los omaguacas (cabeza de toro) y formaban un grupo de parcialidades: purmamarcas, tilcaras, tumbayas, maimarás, puquilés, ocloyas y uquías. Pero, entre 1460 y 1493, el imperio inca (Tawantinsuyo) ocupó la zona, que pasó a extenderse desde el altiplano a Mendoza, e integró el Kollasuyo (provincia del sur). Más tarde, a fines del siglo XVI, al invadir la zona los españoles adoptaron el término "kolla".
El hombre de 49 años, también militante de una comunidad originaria, afirma que "a pesar de que quisieron imponer otra cultura, tenemos lo ancestral en nuestra sangre. Se trata de la cultura kolla, respetuosa de la naturaleza y de la tierra".
Además, señala que "la gente que va a la quebrada va en busca de otra cosa, hay una preocupación de vivir cambios. Tomamos conciencia de que tenemos que frenar lo que afecta al planeta, hay un revuelo positivo y ese es el fin de una etapa, hay una reflexión de muchos sectores", sostiene.



Por Lucas Ameriso
