Un hombre que atropelló y mató a una beba con un utilitario de trabajo en pésimas condiciones y sin carné habilitante fue condenado a seis años y medio de inhabilitación para manejar, a colaborar en tareas comunitarias durante dos años en hospitales públicos y a realizar un curso de educación vial. Esa será la conducta a la que deberá someterse tras recibir una pena en suspenso de dos años y diez meses de prisión. El siniestro se desencadenó por el desprendimiento de una rueda del vehículo.
El accidente que se le atribuye al imprudente chofer de un utilitario Fiat Fiorino ocurrió el 16 de octubre de 2004.
Ese día circulaba a excesiva velocidad de norte a sur por Colombres al 2800 (según las pruebas colectadas en la instrucción de la causa), cuando se le desprendió la rueda trasera izquierda.
A raíz del desperfecto, el rodado fue a parar a la mano contraria, embistió a una mujer que iba caminando con su beba dentro de un cochecito y otra familiar, y terminó su carrera contra una columna de alumbrado público.
La beba murió el 23 de octucráneoencefálico grave", mientras que su madre y la otra víctima resultaron con heridas de consideración, pero sin riesgo de vida.
Durante la tramitación de la causa penal que se le siguió al conductor, imputado de lesiones y homicidio culposo, se logró establecer su participación en el fatal accidente. Pero el Juzgado Correccional Nº 10, que emitió la sentencia condenatoria, no soslayó otros aspectos relacionados al mantenimiento del vehículo.
Es que, de acuerdo a las pruebas y testimonios, hacía aproximadamente dos años y medio era destinado al reparto de mercadería (bebidas), "circunstancia que, a la luz de las reglas de la sana crítica racional, obligaba a un mantenimiento diario que evidentemente no se observaba".
Según las pericias, tenía serias deficiencias preexistentes al choque, como "neumáticos delanteros lisos, puerta derecha sin vidrio, freno de mano desconectado y con cable suelto", concluyendo el perito que poseía un estado general, exterior e interior, "bastante deteriorado por falta de mantenimiento".
Según el tribunal que lo condenó, adoptó una conducta "claramente imprudente que conllevara a los lamentables resultados al haber circulado por una zona que conocía como altamente transitada, a bordo de un vehículo cargado, con evidente falta de mantenimiento y a velocidad inadecuada".
De ese modo, en un fallo emitido el 8 de mayo pasado, el conductor, que no tenía carné habilitante, seguro ni autorización municipal para el trabajo que realizaba, fue condenando.
Lo hallaron penalmente responsable del delito de homicidio culposo agravado (fue absuelto por las lesiones) y lo condenaron a dos años y diez meses de prisión de ejecución condicional, y a seis años y seis meses de inhabilitación especial para conducir vehículos.
De acuerdo a las reglas de conducta que se deben imponer en casos de penas en suspenso, tendrá la obligación de someterse a un curso de educación vial y realizar trabajos en hospitales o centros públicos de emergencia por dos años.