Al arribar al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, no estaba la valija que el personal de American Airlines me sacó de la mano por falta de espacio al embarcar. Luego de 12 semanas de espera me informan que se había concluido la búsqueda y que la misma no se había encontrado, por lo que enviarían un cheque por 1/6 del valor el cual detallé contenía mi equipaje y el que es incluso inferior a las facturas que presenté por los artículos que transportaba. Lo curioso de todo esto es que el equipaje que se pierde para siempre acaba siendo subastado por las compañías aéreas y comprado en lotes por empresas como Unclaimed Baggage Center, la cual consigue la mercadería a buen precio por lo que cualquier persona puede comprar ropa, joyas, artículos de electrónica o deportivos a un 80 por ciento del valor real. Una industria parasitaria que crece al amparo de la ineficacia de las compañías aéreas y la indefensión del pasajero.































