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Sorprenden a un matrimonio en la puerta de su casa y le roban $ 10 mil

La cercanía de fin de año impulsa a ciertos sectores de la sociedad a ornamentar sus hogares con el toque del tan mentado espíritu navideño. En eso estaban el martes a la tardecita Edmundo...

Jueves 12 de Diciembre de 2013

La cercanía de fin de año impulsa a ciertos sectores de la sociedad a ornamentar sus hogares con el toque del tan mentado espíritu navideño. En eso estaban el martes a la tardecita Edmundo y Beatriz, vecinos del barrio Fisherton R, cuando fueron sorprendidos en la puerta de su casa de pasaje Arata al 8800 (misma altura de Eva Perón) por un trío de ladrones que los metieron a empujones en la casa de dos plantas y, tras maniatarlos con precintos plásticos, les sustrajeron 10 mil pesos en efectivo y algunas alhajas de uso cotidiano.

"Estábamos colocando unas luces de colores (en un alero del garaje) cuando escuché que mi esposa peleaba con alguien. Como la puerta estaba abierta salí rápido la vereda y vi como una mujer la tenía agarrada desde atrás. Antes de que pudiera reaccionar, dos hombres me encañonaron y nos metieron en la casa", explicó Edmundo.

"Sinceramente creo que fue un robo al voleo, porque si bien los ladrones nos decían todo el tiempo «a ustedes los marcaron», se notaba que buscaban cosas de valor y dinero. Era todo el tiempo: «Dame la plata, dame las joyas». Y acá había ese dinero (10 mil pesos en efectivo) porque se dio la casualidad de que mi esposa cobró una deuda del negocio que tiene y por el paro de la policía no hubo bancos. Fue una causalidad", explicó el dueño de casa.

El lugar. Pasaje Arata esquina Juárez Celman, en Fisherton R y a escasos 200 metros del Rosario Golf Club. Desde hace cinco años Edmundo y Beatriz, ambos de 60 años, residen en una coqueta vivienda de dos plantas, frente al ingreso al depósito de la firma Inside. La residencia de la pareja tiene ingreso por la cortada pero su garaje semiabierto está asentado sobre Juárez Celman, a escasos 30 metros de la transitada avenida Eva Perón.

El martes, aproximadamente a las 19.30, Edmundo había dejado estacionado frente al portón del garaje su Fiat Palio 2005 y escuchaba con atención lo que le decía su esposa. Horas antes el hombre había colocado en el alero del garaje un juego de luces de colores similares a las utilizadas para iluminar el arbolito navideño. Pero algo en el detalle de lo estético no le terminaba de cerrar a Beatriz. Uno de los pliegos del portón del garaje estaba abierto y dos perros miraban con atención: uno, el cocker de la familia, y el otro, llamado "Cacique", un perro comunitario que demostró ser muy ladrador ayer por la mañana pero que el martes por la noche no abrió el hocico.

Golpes y amenazas. Edmundo, quien estaba dentro del garaje, escuchó: "Encendé las luces por favor que hay algo que no me gusta", dijo la mujer mientras observaba desde la vereda. Enseguida escuchó insultar a su esposa a los gritos y al salir a la vereda se topó con lo peor. "A mi esposa una mujer la tenía agarrada por detrás y al asomarme, dos hombres armados, uno de cada lado, me encañonaron y nos metieron en la casa", rememoró ayer Edmundo, quien habló con este diario sin abrir el portón del garaje. La "entradera", como se denomina al atraco a un domicilio aprovechando un descuido de sus residentes, estaba en marcha.

"Uno de los ladrones tenía una pistola calibre 45 y el otro un revólver importante, que podría ser del mismo calibre. Después nos maniataron con precintos plásticos. A mi con las manos en la espalda y a mi esposa las piernas y las manos. A mi me hicieron tirar en el piso boca arriba y a mi esposa la mujer (delincuente) la asfixiaba con un trapo para que dijera conde estaba el dinero. Todavía me duele la cabeza de los culatazos que me dieron", recordó el hombre.

Sobre la vereda quedaron las ojotas de Beatriz y una vecina que pasó por el lugar y las vio golpeó las manos en la casa para devolverlas. Un gesto que pudo haber cambiado la historia del robo. Atendió un muchacho que sin salir de la vivienda le dijo: "Mi abuela dice que las deje ahí que ahora las entra". La mujer obedeció y se fue a tomar el colectivo.

"Recién hablé con la vecina y le dije: «Pero si vos sabés que no tenemos nietos». Y la vecina me dijo: «Me di cuenta cuando ya estaba en el colectivo»", recordó Edmundo. Una vez que los ladrones encontraron el bolso en el que Beatriz había llevado 10 mil pesos desde su negocio y tras quitarle algunas alhajas de uso cotidiano, se fueron. "Yo quise levantarme, pero me resbalaba en el piso. Cuando me pude incorporar, me asome al patio y pedí ayuda al vecino, que me cortó el precinto y salí a buscarlos, pero no los vi más. No se en que se fueron ni para donde salieron", indicó.

"No es la primera vez que en este barrio se da un robo así. Hace menos de un mes una casa ubicada por Juarez Celman fue robada de la misma manera y los vecinos la pusieron a la venta. No creo que nos estuvieran siguiendo, creo que fue un robo al voleo", explicó Edmundo. La denuncia fue radicada en la seccional 17ª donde se investiga.

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