Un 19 de junio en Rosario no importaron el clima, el hambre, el cansancio de la espera para el pueblo rojinegro que esperaba desde temprano al grito de "dale campeón". No importaba nada. Para ellos tampoco, que llegaron triunfantes, cantando y festejando ante el merecido reconocimiento, llenos de gloria y empapados de buen fútbol para hacer explotar en los corazones de sus hinchas el orgullo de ser de NOB. Por unos minutos me puse a pensar en este sueño que se empezó a gestar con la llegada del Tata Martino, genio y maestro que con determinación y la humildad de los grandes dejó su nombre plasmado en la historia grande del club, que se convertirá en leyenda por su cátedra de buen fútbol. Pensaba en Lucas, en Maxi, en el Gringo y en Nacho que se la jugaron por la camiseta y dejaron todo por ponerse la rojinegra, y en todos los jugadores que pelearon cada partido como gladiadores en la arena, demostrando una jerarquía única en el fútbol nacional. Gracias por la felicidad que nos dan y por su brillante labor. Gracias por la gloria que hoy festeja tu legión.


























