El 2 de octubre, a las 18.30, me aprestaba a disfrutar de la tarde, haciéndole la gambeta al "Fútbol para todos", que detesto. Sintonizo el canal de TV CNN y aparece un tal Carlos Montero, conductor del programa, realizando supuestamente reportajes en Buenos Aires a un tal Verbitsky que criticaba groseramente a un periodista que estuvo en una conferencia de prensa de un ministro. Seguidamente le hizo un reportaje a una escritora y periodista, Sandra Russo, quien también descalificó nuestro país aludiendo que "estaba amenazada y fue tratada muy mal". Seguidamente, se refirió a la señora Mirtha Legrand por haber comentado en uno de sus almuerzos que Néstor Kirchner no estaba en el féretro cuando murió, por lo que la presidenta argentina se sintió muy molesta. No podía creer tanta infamia junta por parte de infiltrados extranjeros en nuestro país, oficiando de "sicarios verbales" contra periodistas y/o personas que no conocen empleando una retórica totalmente inadecuada, ofendiendo a la sociedad que vive en este país como "única soberana". Seguramente estos personajes cobraron por el desprestigio argentino, con fondos de la Ansés.






























